La tragedia ocurrió en la Hacienda Los Caballos, en Santiago, cuando Stephora duró más de 30 minutos ahogada en la piscina, gritando desesperada por ayuda sin que nadie acudiera a su auxilio. Así lo revelan los videos captados en el lugar y las declaraciones del abogado de su familia, Miguel Díaz.
Los registros muestran cómo Stephora entra al agua, camina unos pasos y cae al fondo de la piscina. Durante más de media hora, la niña grita y mueve sus brazos implorando ayuda, pero los niños que estaban en la zona simplemente la ignoraron y se alejaron. Incluso una profesora pasó cerca sin detenerse ni reaccionar ante la situación.
Tras ese tiempo, su cuerpo emergió sin vida y otros niños comenzaron a sacarla del agua. Fue entonces cuando algunos empezaron a lamentar el hecho y a pedir ayuda, aunque las profesoras intentaron impedir que llamaran al 911, sugiriendo contactar primero a la directora del centro. Sólo una niña accionó la llamada de emergencia.
Falta de protocolos y personal de emergencia
Este caso evidencia la ausencia total de guardavidas o personal médico en la hacienda, algo fundamental para la seguridad de menores en lugares con instalaciones acuáticas. Aunque pasaron horas antes de que el equipo forense realizara el levantamiento del cuerpo, nadie interrogó a los niños testigos para esclarecer lo ocurrido.
El abogado Miguel Díaz criticó la negligencia: “Dejan que se ahogue, no dan una voz de alerta, no dicen nada y luego que ella se sumerge, ellos se van a otro espacio de la piscina. Nadie preguntó por ella, nadie se preocupó por ella“.
Implicaciones y contexto de seguridad en piscinas
La muerte de Stephora pone en relieve la importancia de la vigilancia en piscinas públicas y privadas, especialmente cuando están presentes niños. Según estadísticas de salud pública, el ahogamiento es una de las principales causas de muerte accidental en la infancia, y la presencia de salvavidas entrenados puede reducir significativamente estos riesgos.
La negligencia en este caso no solo implicó omisión de auxilio durante los más de 30 minutos que Stephora duró ahogada en la piscina, sino una grave falla en el manejo de la emergencia, retrasando la respuesta y la intervención médica oportuna.
Responsabilidades legales y exigencias de la familia
La familia de Stephora, representada por Miguel Díaz, exige justicia y respuestas sobre las responsabilidades de los adultos presentes y de la administración del centro. La pena provocada por la pérdida se agrava por la evidente indiferencia mostrada en los momentos críticos.
Este caso ha generado un importante llamado de atención para reforzar las normativas de seguridad en piscinas, garantizar que haya siempre personal capacitado y evitar que tragedias como la de Stephora, que duró más de 30 minutos ahogada en la piscina, se repitan.
Medidas preventivas urgentes
Es indispensable implementar medidas efectivas como supervisión constante, capacitación en primeros auxilios para el personal, señalización clara y prohibir el acceso sin supervisión. Además, la educación de los niños sobre riesgos y protocolos a seguir ante emergencias es crucial.
La historia de Stephora es un triste recordatorio de las consecuencias de la indiferencia y la falta de preparación ante emergencias acuáticas.
En definitiva, Stephora duró más de 30 minutos ahogada en la piscina sin recibir auxilio, una tragedia que evidencia la urgente necesidad de priorizar la seguridad y vigilancia en estos espacios para proteger a los menores.

