El presidente Ahmed al Sharaa anunció la circulación de una nueva moneda nacional que reemplazará la libra siria del régimen derrocado de Bashar al Assad. Este cambio, efectivo desde el 1 de enero de 2026, inicia un período de transición descrito como el comienzo de una nueva era tras años de guerra y crisis económica.
Ceremonia en Damasco y diseño simbólico
En el Palacio de Conferencias de Damasco, Al Sharaa presentó los billetes junto al gobernador del Banco Central, Abdelkader Husrieh. Los nuevos diseños incorporan elementos culturales como trigo y aceitunas, alejándose de símbolos personales del pasado. “Esta moneda expresa una nueva identidad nacional“, afirmó el presidente, enfatizando su rol en revivir la memoria histórica siria.
Período de transición gradual de 90 días
El período de transición durará 90 días, con ambas monedas circulando en paralelo. El cambio será gratuito y se extenderá si es necesario, para evitar pánico. Al Sharaa advirtió contra decisiones apresuradas que afecten el tipo de cambio de la libra siria, recordando que la estabilidad económica depende de aumentar la producción y reducir el desempleo, no solo de billetes nuevos.
Contexto histórico y desafíos económicos
La antigua libra siria se devaluó drásticamente por la guerra civil iniciada en 2011, que dejó millones desplazados y la economía colapsada bajo sanciones internacionales. Un año después de la caída de Al Assad en diciembre de 2024, las autoridades transitorias buscan reconstruir confianza, reducir dependencia del dólar y facilitar transacciones. Expertos destacan que este período de transición es clave para estabilizar finanzas, aunque persisten retos como la inflación crónica y la necesidad de inversión extranjera.
- Transición monetaria: 90 días de convivencia de monedas.
- Diseños: Productos agrícolas como trigo y aceitunas.
- Objetivos: Nueva identidad, menos dolarización y mayor confianza económica.
El período de transición representa un paso simbólico hacia la reconstrucción. Al Sharaa instó a la calma, subrayando que el éxito radica en reactivar la producción interna. Este proceso, parte de reformas más amplias, busca consolidar una Siria postconflicto mientras se levantan sanciones graduales.

