Sin plagas cuarentenarias fue el balance central presentado por los departamentos de Inocuidad Agroalimentaria y Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura tras el cierre del año 2025.
Controles y puntos de entrada
Según la exposición, la ausencia de sin plagas cuarentenarias en 2025 se atribuye al fortalecimiento de los controles en aeropuertos, puertos y zonas fronterizas, donde se reforzó la inspección de mercancías y equipaje y se intensificó la capacitación del personal técnico.
Capacitación y vigilancia fitosanitaria
La directora de Sanidad Vegetal, Rosa Lazala, y el encargado de transportación en aeropuertos, Jaime Elías, destacaron la coordinación interáreas como factor clave para sostener el estatus de sin plagas cuarentenarias; además, señalaron que los técnicos recibieron formación continua en procedimientos cuarentenarios.
Monitoreos de inocuidad y antecedentes
La Dirección de Inocuidad Alimentaria informó que los monitoreos de residuos y contaminantes en campo se mantienen en todos los rubros agrícolas para sostener la confianza del consumidor y la seguridad alimentaria, contribuyendo al objetivo de permanecer sin plagas cuarentenarias.
Contexto y relevancia
Históricamente, la introducción de plagas cuarentenarias ha afectado rendimientos y exportaciones agrícolas en la región; mantener el país sin plagas cuarentenarias protege cadenas productivas y reduce riesgos económicos y sanitarios para el sector agropecuario.
- Medidas destacadas: inspecciones reforzadas en puertos y aeropuertos.
- Formación: actualización permanente de protocolos cuarentenarios para técnicos.
- Vigilancia: monitoreos de residuos y control de contaminantes en campo.
“La ausencia de plagas cuarentenarias evidencia la eficacia de los controles implementados”, afirmó el funcionario responsable de transportación en aeropuertos.
El informe remarca que la condición de sin plagas cuarentenarias en 2025 es fruto de una labor preventiva continua y de una estrategia institucional orientada a una agricultura sostenible y con altos estándares de sanidad vegetal e inocuidad alimentaria.
Para mantener este estatus serán necesarios recursos sostenidos, inteligencia fitosanitaria activa y cooperación regional que permitan conservar al país sin plagas cuarentenarias.

