El director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Julio Landrón, afirmó que este Gobierno ha realizado la mayor inversión en salud mental en la historia de República Dominicana. Esta declaración resalta la ampliación de servicios especializados, el aumento de personal capacitado y el fortalecimiento de la red pública de atención.
Avances clave en la atención de salud mental
Landrón subrayó que estas medidas responden a una necesidad creciente. En el país, trastornos como la depresión y la ansiedad afectan a miles, según datos del Ministerio de Salud Pública. Históricamente, la salud mental ha recibido presupuestos limitados; por ejemplo, antes de 2020, solo el 2% del gasto en salud se destinaba a este rubro, de acuerdo con informes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Ampliación de servicios y personal
- Creación de nuevas unidades de salud mental en hospitales públicos.
- Contratación de más de 200 psicólogos y psiquiatras en los últimos años.
- Programas de telemedicina para zonas rurales, atendiendo a pacientes remotos.
Expertos como la psicóloga dominicana Rosa Hernández coinciden en que esta inyección de recursos marca un cambio. “Es un paso vital, ya que la pandemia incrementó casos de estrés postraumático en un 30%”, explicó en una entrevista reciente.
Contexto histórico y estadísticas
Antes de esta administración, la salud mental dependía mayoritariamente de iniciativas privadas o ONGs. En 2022, el presupuesto para salud mental superó los RD$1,500 millones, el más alto registrado, verificado por el SNS. Esto incluye capacitaciones y campañas de prevención contra el suicidio, que cobra unas 600 vidas al año en el país.
Opiniones de especialistas sobre la inversión
Esta es la mayor apuesta por la salud mental en décadas, pero urge monitoreo para medir impacto real, dice el doctor Landrón.
La OPS recomienda al menos 5% del presupuesto sanitario para salud mental, meta que República Dominicana busca alcanzar. Críticos señalan que, pese al avance, faltan camas en psiquiatría: solo 500 para 11 millones de habitantes.
En resumen, la salud mental gana prioridad con esta inversión histórica, prometiendo mejor cobertura. El SNS planea más alianzas con universidades para formar expertos, asegurando sostenibilidad a largo plazo.
