El presidente Abinader anuncia reforzamiento de seguridad en la frontera con Haití, respondiendo a la evolución de la crisis en el país vecino y la llegada de fuerzas internacionales el 1 de abril.
Tras una reunión del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, el mandatario evaluó el panorama regional y sus implicaciones para República Dominicana. Las Fuerzas Armadas dominicanas ya están desplegadas en estado de alerta para proteger el territorio y la población.
Contexto de la Crisis en Haití
La frontera con Haití enfrenta desafíos crecientes por la violencia descontrolada. El primer contingente de la Fuerza de Supresión de Bandas, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, busca estabilizar la nación hermana, pero genera preocupación en la región.
Medidas Inmediatas Adoptadas
- Despliegue total de tropas en puntos clave de la frontera.
- Reforzamiento de vigilancia para prevenir infiltraciones.
- Coordinación con inteligencia para monitorear movimientos.
Abinader enfatizó que estas acciones son irrenunciables para salvaguardar el orden público ante cualquier contingencia.
Llamado a la Comunidad Internacional
El presidente urgió esfuerzos sostenidos de la comunidad internacional para fortalecer la seguridad e instituciones en Haití. República Dominicana actúa con responsabilidad y prudencia en este contexto complejo que impacta directamente la isla.
Acuerdo Nacional Propuesto
Además del reforzamiento de seguridad en la frontera, Abinader impulsa un pacto con sectores políticos, sociales y productivos para enfrentar la crisis global y sus efectos locales. Esta convocatoria busca unidad ante amenazas externas.
Históricamente, la frontera ha sido sensible a inestabilidades haitianas, con picos migratorios y tensiones en 2024 que llevaron a deportaciones masivas. Expertos en relaciones bilaterales destacan que el despliegue actual previene riesgos mayores, como flujos irregulares o crimen transfronterizo.
La crisis en Haití, marcada por pandillas que controlan el 80% de Puerto Príncipe según reportes ONU recientes, obliga a medidas proactivas. Abinader reitera el compromiso dominicano con la defensa nacional sin confrontaciones innecesarias.
Este reforzamiento de seguridad en la frontera refleja una estrategia integral, combinando alerta militar con diplomacia regional para mitigar impactos de la vecina crisis. En el último análisis, República Dominicana prioriza su soberanía ante la nueva realidad haitiana.
