En el Sermón de las Siete Palabras del Viernes Santo, el sacerdote Candelario Mejía Brito lanzó una dura advertencia: los jóvenes sin oportunidades y personas en las calles son el rostro visible de una sociedad que deja atrás a sus más necesitados. Su reflexión sobre la Cuarta Palabra de Jesús —“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”— conecta el dolor histórico con la realidad actual en República Dominicana.
El eco del abandono en la juventud
Mejía Brito enfatizó que muchos jóvenes sin oportunidades y personas en las calles repiten el grito de Cristo. La falta de empleo, la estigmatización por su apariencia o lenguaje, y la negación de espacios para crecer marcan sus vidas. Incluso quienes acceden a trabajos precarios, como en el turismo, enfrentan explotación y salarios insuficientes.
La Conferencia del Episcopado Dominicano ha repetido estas alertas, destacando altas tasas de muertes juveniles por accidentes de tránsito, homicidios y suicidios. En el país, datos del Banco Central indican que el desempleo juvenil supera el 20% en zonas urbanas, agravando la vulnerabilidad. Esta situación no recibe respuestas institucionales adecuadas, como educación vial deficiente.
Personas en las calles: el abandono más crudo
Visibles en las esquinas de Santo Domingo
Los jóvenes sin oportunidades y personas en las calles se concentran en áreas como los alrededores del hospital Moscoso Puello o bajo el elevado de avenida Ovando con Máximo Gómez. Mejía Brito los describió como seres humanos dignos de atención, más allá de sus circunstancias. Estudios regionales, como los de la Iglesia en América Latina, confirman que la pobreza extrema afecta al 25% de la población dominicana, impulsando esta indigencia.
El sacerdote transformó el lamento de Jesús en un llamado a la esperanza. A diferencia de la desesperación, este grito es oración que llega a Dios, invitando a la sociedad a actuar. Jóvenes enfrentan decisiones solitarias, sin guía, lo que genera frustración masiva.
- Falta de políticas para transitar a la adultez.
- Explotación laboral en sectores clave.
- Aumento de riesgos mortales entre la juventud.
Hacia una respuesta colectiva
Mejía Brito urgió no ignorar este sufrimiento. Los jóvenes sin oportunidades y personas en las calles demandan dignidad y oportunidades reales. En contextos similares, como en España donde el sinhogarismo creció 24% en una década según el INE, se necesitan estrategias preventivas. En República Dominicana, fortalecer redes familiares y servicios sociales es clave para romper el ciclo de exclusión.
Este mensaje del Viernes Santo resuena: los jóvenes sin oportunidades y personas en las calles claman por una sociedad que no los abandone.

