El Partido Humanista Dominicano (PHD) reafirma su apoyo inquebrantable al gobierno de Luis Abinader, pero enfrenta una presión de dirigentes internos que demandan espacios en la administración pública. Esta tensión surge tras años de alianza con el Partido Revolucionario Moderno (PRM) en elecciones clave de 2016, 2020 y 2024.
Presión de dirigentes: Voces internas exigen reconocimiento
Ramón Emilio Goris, presidente del PHD, expresó satisfacción por la gestión de Abinader en su segundo mandato. Sin embargo, destacó la presión de dirigentes que, desde 2015, respaldaron el proyecto que sacó al PLD del poder. “Nuestros líderes merecen incorporarse al tren gubernamental por su lealtad”, afirmó Goris, quien ganó reelección con 93% en proceso interno para 2025-2029.
La presión de dirigentes se intensifica porque el PHD no ha obtenido cargos estatales pese a su apoyo sostenido. Goris confesó: “Me presionan para gestionarlos, pero no he encontrado solución. Nunca he participado en la administración pública”.
Contexto histórico de la alianza PHD-PRM
Evolución desde 2015 y demandas actuales
Desde 2015, el PHD se integró al bloque que llevó al PRM al poder, contribuyendo en campañas electorales. En 2020, Abinader ganó con amplio margen, consolidando la coalición. Para 2024, el PHD reiteró respaldo, pero la ausencia de posiciones genera fricciones. Expertos en política dominicana señalan que coaliciones como esta suelen negociar cuotas de poder postelectoral, práctica común en el sistema multipartidista del país.
- PHD apoyó a PRM en tres elecciones consecutivas.
- Goris valora positivamente la administración de Abinader.
- Presión de dirigentes busca políticas públicas y empleos estatales.
Llamado a Abinader y Paliza
Goris dirigió un llamado “respetuoso y sincero” a Luis Abinader y José Ignacio Paliza, presidente del PRM, para fortalecer la alianza. Insiste en que atender la presión de dirigentes beneficiaría retos políticos futuros. Esta dinámica refleja tensiones habituales en gobiernos de coalición, donde aliados menores reclaman su porción del pastel estatal.
El PHD, fundado en principios humanistas, prioriza ahora equilibrar respaldo y aspiraciones prácticas. La presión de dirigentes podría redefinir la coalición ante comicios municipales y congresuales venideros, manteniendo el foco en estabilidad gubernamental.

