Polvo del Sahara y calor extremo están creando un escenario de mayor riesgo para la salud infantil en República Dominicana, según advirtió la infectóloga pediatra Genara Margarita Santana Chalas. La especialista señaló que la combinación de partículas suspendidas en el aire y altas temperaturas puede disparar cuadros respiratorios, alérgicos y dermatológicos en niños.
En Santiago, donde se reportan con frecuencia episodios de bruma y sensación de aire seco durante estas entradas de polvo del Sahara, el impacto suele ser más visible en menores con asma, rinitis alérgica o piel sensible. Médicamente, estas partículas pueden irritar las vías respiratorias y empeorar síntomas como tos, congestión nasal, picazón ocular y dificultad para respirar.
Polvo del Sahara y sus efectos en la niñez
El polvo del Sahara no es un fenómeno nuevo en el Caribe. Cada año, entre primavera y verano, masas de aire cargadas de polvo mineral viajan desde África hasta el Atlántico y alcanzan el Caribe, elevando la turbidez del aire y reduciendo la humedad ambiental. En niños pequeños, ese ambiente puede agravar bronquitis, episodios asmáticos y molestias en la piel.
Además del componente respiratorio, el calor favorece la sudoración y la deshidratación, condiciones que pueden empeorar dermatitis, sarpullidos y otras lesiones cutáneas. Por eso, la advertencia sobre el polvo del Sahara tiene especial peso en hogares con infantes, lactantes y menores con antecedentes de alergias.
Señales de alarma que deben vigilarse
- Tos persistente o silbidos al respirar.
- Moqueo, estornudos y picazón nasal.
- Ojos rojos o lagrimeo constante.
- Erupciones en la piel o aumento de la comezón.
- Fiebre, decaimiento o dificultad para respirar.
Polvo del Sahara: qué recomiendan los especialistas
La recomendación clínica ante episodios de polvo del Sahara es reducir la exposición directa, mantener buena hidratación y evitar ejercicios intensos al aire libre si el niño presenta síntomas. También se sugiere ventilar con prudencia los espacios cerrados, limpiar superficies con paños húmedos y prestar atención a menores con enfermedades respiratorias previas.
En casos de asma o alergias diagnosticadas, los padres deben seguir el tratamiento indicado por el médico y no improvisar medicación. Si aparece dificultad respiratoria, labios morados o respiración acelerada, se requiere atención inmediata.
Por qué el polvo del Sahara preocupa cada temporada
El interés sanitario sobre el polvo del Sahara no se limita a un episodio aislado. Su llegada recurrente coincide con semanas de calor intenso y baja calidad del aire, dos factores que aumentan consultas por irritación ocular, problemas nasales y brotes en la piel. En la práctica, el fenómeno funciona como un disparador ambiental que afecta más a los niños vulnerables.
La alerta de Genara Margarita Santana Chalas refuerza la necesidad de vigilancia en el hogar, sobre todo mientras persistan las condiciones que acompañan al polvo del Sahara en el país. Los padres deben observar cambios en la respiración, en la piel y en el comportamiento de sus hijos, porque una atención temprana puede evitar complicaciones.

