En el corazón de Alemania, científicos internacionales desenterraron piel fosilizada de reptil datada en 298 millones de años. Este hallazgo en la Formación Goldlauter, cerca de Tabarz y Floh-Seligenthal, ofrece los detalles más antiguos y completos sobre la anatomía externa de reptiles del Paleozoico. Liderado por Lorenzo Marchetti, el equipo usó dataciones radiométricas de cenizas volcánicas para precisar la edad, según publica Current Biology.
Patrones de escamas y su rareza
Las impresiones fósiles de piel fosilizada de reptil muestran patrones de escamas epidérmicas en formas de diamantes, hexágonos y figuras elongadas. Estas estructuras diferencian las escamas típicas de reptiles modernos de las dérmicas de peces y tetrápodos tempranos. Su preservación es excepcional en el registro fósil, aportando claves sobre la evolución de tegumentos en vertebrados terrestres.
Detalles anatómicos inéditos en la piel fosilizada de reptil
Abertura cloacal y huellas asociadas
Entre lo más llamativo, una posible abertura cloacal impresa cerca de la base de la cola, similar a la de tortugas, lagartos y serpientes actuales, pero distinta de dinosaurios o cocodrilos. Vinculada a huellas como Varanopus microdactylus y Cabarzichnus pulchrus, esta piel fosilizada de reptil ilustra reposo y movimiento de los primeros reptiles en entornos permocarboníferos. El Natural History Museum de Berlín resalta cómo estas trazas fósiles complementan esqueletos escasos.
El estudio confirma que, al final del Carbonífero e inicio del Pérmico, reptiles troncales combinaban escamas epidérmicas y dérmicas. Esta transición evolutiva precedió al calentamiento global y aridificación, facilitando la diversificación y colonización terrestre.
Contexto evolutivo ampliado
Expertos en paleontología destacan que fósiles de piel tan antiguos son raros; comparados con restos de 250 millones de años en Texas, estos de 298 millones de años adelantan la línea temporal de adaptaciones cutáneas. Las similitudes con especies posteriores subrayan continuidad anatómica. Este avance, validado por análisis en Current Biology, enriquece la comprensión de cómo los reptiles prehistóricos se adaptaron a la tierra firme.
- Edad precisa: 298 millones de años, vía radiometría.
- Ubicación: Turingia, Formación Goldlauter.
- Importancia: Primera evidencia completa de piel reptiliana paleozoica.
La piel fosilizada de reptil no solo data adaptaciones clave, sino que redefine etapas de la evolución animal, con implicaciones para estudios futuros sobre vertebrados primitivos.

