El PIB de China creció un 5% en 2025, cumpliendo el objetivo oficial establecido por Pekín y repitiendo la tasa del año previo, según datos de la Oficina Nacional de Estadística.
Esta cifra supera las expectativas de analistas, que preveían un 4,4% interanual para el último trimestre. En ese período, el PIB de China avanzó un 1,2% intertrimestral y 4,5% interanual, el ritmo más bajo en tres años, aunque aún por encima de lo proyectado.
Desempeño por trimestres y sectores
Durante los primeros tres trimestres, el PIB de China registró avances del 5,4%, 5,2% y 4,8%, mostrando una tendencia a la ralentización. Al cierre del año, la economía alcanzó 140,19 billones de yuanes, equivalentes a 20,13 billones de dólares.
Por sectores, el primario creció 3,9%, el secundario 4,5% y el terciario 5,4%, destacando el impulso de servicios e innovación en un contexto de presiones externas como la guerra comercial con Estados Unidos.
Ralentización y fortalezas
La ONE enfatiza que el PIB de China mantuvo un progreso sostenido pese a cambios globales complejos. Sin embargo, advierte de una demanda interna débil y oferta potente desequilibrada, junto a desafíos arraigados.
Exportaciones como motor clave
Expertos como Zichun Huang de Capital Economics atribuyen el logro del 5% a exportaciones robustas, reorientadas hacia Europa y el sudeste asiático. Huang estima un crecimiento real de 3-3,5%, cuestionando la tasa oficial por sobreestimación.
Sarah Tan de Moody’s Analytics señala un desequilibrio: “El crecimiento se impulsa por exportaciones mientras los hogares rezagados enfrentan demanda frágil”. Para 2026, prevé menor apoyo exportador, con inversión en IA y flexibilización monetaria del Banco Popular de China, pero crecimiento ligeramente inferior.
Desafíos hacia el plan quinquenal
Históricamente, el PIB de China ha superado metas desde la pandemia, con un 5,2% en 2024 según datos previos de la ONE. Ahora, Pekín urge medidas proactivas: ampliar demanda interna, optimizar recursos y fomentar nuevas fuerzas productivas para el período 2026-2030.
La crisis inmobiliaria persiste y el entorno exterior se endurece, manteniendo incertidumbre similar a años previos. El PIB de China en 2025 demuestra resiliencia, pero requiere ajustes para un desarrollo de calidad efectiva.

