El petróleo de Texas (WTI) arrancó la semana con un fuerte repunte del 7,13%, alcanzando los 103,48 dólares por barril, impulsado por el anuncio de Donald Trump de bloquear el Estrecho de Ormuz. Esta ruta vital transporta cerca del 20% del crudo mundial, y la medida de EE.UU. genera volatilidad inmediata en los mercados.
A las 9:00 hora local en Nueva York (13:00 GMT), los futuros del petróleo de Texas sumaban 6,89 dólares respecto al cierre previo. La Marina estadounidense se alista para restringir accesos a puertos iraníes, tras el fracaso de diálogos de paz el fin de semana. Trump mantiene la puerta abierta a negociaciones, pero asesores revelan検討 de ataques limitados para desbloquear el impasse, según reportes de The Wall Street Journal.
Contexto del Estrecho de Ormuz
Históricamente, el Estrecho de Ormuz ha sido foco de conflictos, como la Guerra de los Petroleros en los 80, cuando Irán minó rutas y elevó precios globales. Hoy, un bloqueo amenaza suministros desde el Golfo Pérsico, que provee 21 millones de barriles diarios. Expertos de la OPEP advierten que interrupciones podrían disparar precios más allá de 120 dólares, afectando economías dependientes de importaciones.
Volatilidad previa en el petróleo de Texas
El viernes, el petróleo de Texas cayó 13%, su peor semana desde 2020, por expectativas de diálogo. Ahora, con el ultimátum de Trump, indicadores muestran alzas continuas: reportes recientes fijan el WTI en 115,15 dólares en sesiones posteriores, un 2,44% más, reflejando incertidumbre persistente.
Impacto económico global del bloqueo
- EE.UU. lidera la respuesta naval, con despliegue en el Golfo.
- Irán responde con amenazas, elevando riesgos de escalada.
- Mercados asiáticos y europeos ya sienten presiones inflacionarias.
Analistas destacan que el petróleo de Texas, referencia clave para América, podría superar los 100 dólares estables si no hay avances diplomáticos en días. Países como República Dominicana, importadores netos, monitorean precios de combustibles ante posibles alzas.
La tensión en el Estrecho de Ormuz redefine dinámicas energéticas globales, con el petróleo de Texas como barómetro principal.
El petróleo de Texas sigue volátil ante estos eventos, con ojos en posibles rondas de diálogo o acciones militares.

