El oro se disparó 65% en 2025, consolidándose como el activo estrella del año y logrando su mayor subida desde 1979. Este metal precioso cerró cerca de máximos históricos, con cotizaciones alrededor de 4.549,92 dólares por onza troy el 26 de diciembre, según datos del mercado spot. Al 31 de diciembre, ajustó a 4.331,73 dólares, mientras los futuros para febrero en EE. UU. se situaban en 4.346,40 dólares, reflejando tomas de ganancias típicas de fin de año.
En un contexto de tensiones geopolíticas intensas, como conflictos en Oriente Medio y Ucrania, junto a volatilidad financiera por elecciones globales y cambios en la política monetaria, el oro se disparó 65% atrayendo inversores. La Reserva Federal recortó tasas de interés en tres ocasiones, debilitando el dólar y elevando la demanda del metal como refugio seguro. Bancos centrales de China, India y Rusia sumaron reservas récord, diversificando lejos del billete verde, como explicó Nicolás López de Singular Bank: “Los bancos centrales están diversificando sus reservas desde el dólar hacia otros activos, y los metales preciosos han sido protagonistas”.
Tres años de subidas consecutivas del oro se disparó 65%
- 2023: +13,10%
- 2024: +27,22%
- 2025: +65%, el salto más agresivo
Los ETF de oro incorporaron 400 toneladas en el primer semestre, según el Consejo Mundial del Oro, impulsados por inversores institucionales. Históricamente, el oro solo había visto avances similares en periodos de crisis como la inflación de los 70.
Plata y otros metales superan al oro se disparó 65%
La plata brilló más, con un alza superior al 150%, tocando 84,007 dólares el 29 de diciembre y cerrando en 73,3 dólares. Factores como oferta limitada, demanda industrial en paneles solares y baterías, y apetito por activos reales la catapultaron. Platino subió 114% a 2.478,5 dólares, su récord histórico; paladio avanzó 66% a 1.612,25 dólares, mejor en 15 años.
Perspectivas: ¿Seguirá el oro se disparó 65% en 2026?
Analistas como Ilya Spivak de Tastylive prevén que el oro pruebe los 5.000 dólares hacia fines del primer trimestre de 2026, por factores estructurales como desconfianza en el dólar y compras sostenidas de bancos centrales. La incertidumbre global mantiene a los metales preciosos como escudos ante mercados volátiles. En República Dominicana, donde el oro representa exportaciones clave, este rally beneficia a mineras locales y diversifica carteras de inversores.
El oro se disparó 65% en 2025 reafirma su rol como valor refugio en tiempos turbulentos, con lecciones para 2026.

