El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, reiteró que en la República Dominicana no hay brote de chikungunya y llamó a la población a mantener medidas de prevención frente al mosquito Aedes aegypti, transmisor de la chikungunya, el dengue y el zika. Atallah destacó que la enfermedad no se transmite de persona a persona, sino únicamente por la picadura del mosquito infectado.
Síntomas y transmisión de la chikungunya
La chikungunya suele manifestarse entre 3 y 7 días después de la picadura, provocando fiebre alta y dolor articular súbito, principalmente en manos, pies, tobillos y muñecas. Atallah recordó que no hay brote de chikungunya en el país y que la transmisión solo ocurre cuando el mosquito pica a una persona enferma y luego a otra. “Si usted abraza a una persona que tiene chikungunya, no se le va a pegar la enfermedad”, afirmó el funcionario.
Prevención y recomendaciones
La medida más efectiva para evitar la propagación de la chikungunya es eliminar los criaderos del mosquito, mantener la limpieza, realizar fumigaciones y trabajar en conjunto con las comunidades. Atallah pidió a la población ayudar a quitar cualquier cacharro con agua, cepillar los tanques, taparlos, cubrirlos y usar mosquiteros. Además, insistió en no automedicarse, ya que algunos fármacos pueden causar efectos secundarios, y recomendó acudir a un centro de salud al presentar síntomas.
Preparación y evolución de la enfermedad
El país está preparado con pruebas diagnósticas en todos los centros y medicamentos sintomáticos disponibles. Atallah aseguró que la chikungunya posee una muy baja mortalidad y que su evolución suele ser benigna, aunque puede provocar dolor prolongado en ciertos pacientes. La vigilancia epidemiológica continúa activa para detectar cualquier cambio en la situación.
La prevención sigue siendo clave para evitar la propagación de la chikungunya y otras enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti. Atallah reiteró que no hay brote de chikungunya y llamó a la población a mantener la alerta y colaborar en la eliminación de criaderos. La colaboración ciudadana es fundamental para mantener la salud pública y evitar futuros brotes.

