El Kremlin ha confirmado el pacto para reanudar la próxima semana las negociaciones sobre Ucrania, según declaraciones de Dmitri Peskov, portavoz presidencial. Estas conversaciones, mediadas por Estados Unidos, siguen a dos rondas iniciales en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos. “Existe un acuerdo de que será, efectivamente, la próxima semana”, precisó Peskov en su rueda de prensa diaria, sin detallar aún el lugar exacto.
Contexto de las rondas previas en Abu Dabi
Las negociaciones sobre Ucrania en Abu Dabi identificaron los principales obstáculos: disputas territoriales y garantías de seguridad. El único avance concreto fue un canje de 314 prisioneros, incluyendo combatientes y civiles. Kiev propuso Miami para las sesiones del 17 y 18 de febrero, sede de consultas bilaterales recientes entre el emisario estadounidense Steve Witkoff y representantes rusos y ucranianos.
Posiciones de Zelenski y Lavrov en las negociaciones sobre Ucrania
Volodímir Zelenski había insinuado dudas rusas sobre la continuidad de estas charlas trilaterales. Insiste en garantías de seguridad previas a cualquier paz o elecciones, demandas de Moscú y Washington. Serguéi Lavrov, ministro ruso de Exteriores, alertó de un “gran camino por recorrer” y criticó a la Administración Trump por descartar acuerdos de la cumbre de agosto de 2025 en Alaska.
Escollos territoriales y antecedentes
Los “entendimientos” de Anchorage aludían a la retirada ucraniana del Donbás, con Moscú aceptando congelar frentes en Jersón y Zaporizhia, donde Kiev retiene un tercio del territorio. El conflicto, iniciado en 2022, ha causado miles de víctimas; ataques recientes incluyen 476 drones y 48 misiles rusos, con 15 civiles muertos en Ternópil. Expertos destacan que las negociaciones sobre Ucrania podrían impactar la economía global, con disrupciones en energía y alimentos.
- Avances limitados: Canje de prisioneros como único pacto.
- Demanda clave: Garantías para Ucrania antes de elecciones.
- Impacto económico: Posible estabilización de mercados si prosperan las charlas.
Estas negociaciones sobre Ucrania representan un paso hacia la desescalada, aunque persisten tensiones. Moscú y Kiev mantienen posturas firmes, con mediación estadounidense como factor decisivo. El desenlace de estas negociaciones sobre Ucrania definirá el rumbo del conflicto en los próximos meses.
