La pediatra neonatóloga intensivista Katy Rodríguez destacó este viernes una disminución significativa en la mortalidad neonatal e infantil en República Dominicana. Según Rodríguez, este logro se debe a los avances alcanzados en la atención de recién nacidos y al fortalecimiento del sistema de salud nacional.
Factores que explican la reducción
La experta explicó que la mortalidad neonatal e infantil ha bajado gracias a mejoras en la atención prenatal, el acceso a servicios de salud especializados y la capacitación del personal médico. Además, programas de vacunación y campañas de prevención han contribuido a reducir las causas principales de muerte en menores de cinco años.
Contexto histórico y estadísticas
En los últimos años, la mortalidad neonatal e infantil en República Dominicana ha mostrado una tendencia descendente. Datos oficiales indican que la tasa de mortalidad infantil pasó de 22 por cada mil nacidos vivos en 2010 a 16 en 2023. La mortalidad neonatal, por su parte, ha disminuido de 14 a 9 por cada mil nacidos vivos en el mismo periodo.
Opiniones y desafíos
Expertos coinciden en que la mortalidad neonatal e infantil sigue siendo un reto, especialmente en zonas rurales y comunidades vulnerables. Aunque los avances son notables, persisten desigualdades en el acceso a servicios de salud y la calidad de la atención.
La pediatra Katy Rodríguez enfatizó que la mortalidad neonatal e infantil puede seguir reduciéndose con políticas públicas sostenidas, inversión en infraestructura y educación sanitaria. “La mortalidad neonatal e infantil no es solo un indicador de salud, sino de desarrollo social y equidad”, afirmó.
Importancia de la mortalidad neonatal e infantil
La mortalidad neonatal e infantil es un indicador clave del bienestar de una nación. Su reducción refleja mejoras en la atención médica, la prevención de enfermedades y la calidad de vida de las familias dominicanas. Mantener esta tendencia requiere compromiso continuo de las autoridades y la sociedad.
En República Dominicana, la mortalidad neonatal e infantil ha disminuido gracias a esfuerzos conjuntos del sector salud y la comunidad. La mortalidad neonatal e infantil sigue siendo un tema prioritario para garantizar el futuro de las nuevas generaciones.
