Un grupo de monjes budistas con túnicas azafrán cruzó el Puente de la Cadena sobre el río Potomac para llegar a Washington, culminando una caminata de 108 días desde Texas. Esta procesión de 15 semanas y 3.700 kilómetros busca promover la paz mundial en un contexto de divisiones políticas y conflictos globales.
Procesión silenciosa que conmueve a miles
Los monjes budistas, liderados por el venerable Bhikkhu Pannakara, han captado la atención en redes sociales gracias a su perro rescatado Aloka, cuyo nombre significa “luz divina” en sánscrito. Miles se reunieron en el sur de EE.UU., incluso en clima frío, para ver la fila india de los caminantes. En Washington, el Departamento de Policía Metropolitana gestionó cierres de carreteras para su seguridad.
En la American University, cerca de 3.500 personas llenaron el Bender Arena en respetuoso silencio. “Esta caminata es muy significativa. ¿Cuántos estamos dispuestos a caminar por la paz mundial?”, preguntó Bhikkhu Pannakara a la multitud, con Aloka descansando en la cancha.
Accidentes y resiliencia en el camino
La caminata enfrentó riesgos: en noviembre cerca de Houston, un camión chocó el vehículo escolta, hiriendo a dos monjes budistas. El venerable Maha Dam Phommasan perdió una pierna y se reunió con el grupo en silla de ruedas, emocionando a seguidores como Jackson Vaughn, quien viaja en silla desde 2024 y destaca la conexión humana del viaje.
Tradición budista y mensaje universal
Diecinueve monjes budistas del budismo Theravada partieron el 26 de octubre de 2025 desde el Centro Huong Dao Vipassana Bhavana en Fort Worth. Practican meditación Vipassana, enfocada en la impermanencia y el sufrimiento. El número 108 días es sagrado en tradiciones budistas, hinduistas y jainistas, simbolizando el orden cósmico.
Recepción interreligiosa y planes futuros
En Washington, visitaron la Catedral Nacional y el Monumento a Lincoln, escoltados por policía y acompañados por líderes como la obispa Mariann Budde. “Es abrumador”, admitió Bhikkhu Pannakara. Long Si Dong, portavoz, aclara que es una “ofrenda espiritual”, no política, aunque pedirán declarar Vesak feriado nacional.
Las caminatas por la paz son tradición Theravada; algunos monjes budistas anduvieron descalzos para conectar con el momento. Millones los siguen online, trascendiendo ideologías. Regresarán a Texas en bus y caminarán los últimos 9,6 km al templo.
Este acto recuerda peregrinaciones históricas como la de Pannakara en India en 2022, donde halló a Aloka, reforzando su mensaje de paz interna que se expande socialmente. Los monjes budistas inspiran acciones cotidianas por la paz en tiempos turbulentos.

