Las medias de compresión se han convertido en una herramienta básica para combatir las várices y mejorar la circulación en las piernas, sobre todo en personas que pasan muchas horas de pie o sentadas y sufren dolor, pesadez, hinchazón y cansancio.
Especialistas en salud vascular explican que las medias de compresión ejercen una presión graduada desde el tobillo hacia arriba, lo que facilita el retorno de la sangre al corazón y reduce la acumulación en las venas superficiales de las piernas, principal origen de las várices y de la insuficiencia venosa crónica.
Las sociedades de flebología y angiología de la región señalan que este tipo de tratamiento compresivo es una de las medidas no invasivas más efectivas para aliviar síntomas como ardor, calambres nocturnos y sensación de piernas pesadas, e incluso para prevenir la progresión de las várices a úlceras venosas o trombosis en pacientes de riesgo.
Quiénes deben usar medias de compresión y cuándo están indicadas
Médicos vasculares recomiendan las medias de compresión a personas con várices visibles, antecedentes familiares de problemas venosos, embarazadas, pacientes con obesidad, trabajadores que permanecen muchas horas en la misma posición y personas que viajan con frecuencia en trayectos largos.
En la práctica clínica, se utilizan tanto para prevenir como para tratar: después de cirugías de várices o procedimientos con láser, durante el embarazo para disminuir el riesgo de inflamación y trombos, y en adultos mayores con movilidad reducida. También se aconsejan en oficinas, comercios, hospitales y sectores donde estar de pie durante toda la jornada es la norma.
Tipos de medias de compresión y niveles de presión
Los especialistas advierten que no todas las medias de compresión son iguales. Existen modelos ligeros de venta libre, diseñados para cansancio leve, y versiones de compresión médica graduada que deben ser indicadas y medidas por un profesional, según el grado de insuficiencia venosa y el estado de las arterias.
- Compresión ligera: útil para prevención en personas sin enfermedad venosa avanzada.
- Compresión moderada: indicada en várices sintomáticas y en embarazadas.
- Compresión alta: reservada para úlceras venosas, linfedema u otros cuadros complejos.
El uso inadecuado, con tallas incorrectas o en pacientes con enfermedad arterial severa, puede ser contraproducente, por lo que se insiste en la valoración previa con un especialista.
Cómo usar correctamente las medias de compresión
La eficacia de las medias de compresión depende en buena parte de la forma en que se colocan y del tiempo de uso. Los flebólogos recomiendan ponérselas por la mañana, antes de que aparezca la hinchazón, y mantenerlas durante el día laboral, retirándolas en la noche salvo indicación distinta.
- Colocarlas sobre la piel seca y sin pliegues.
- Evitar doblar la parte superior para que no haga un “torniquete”.
- Reemplazarlas cada 4 a 6 meses, cuando pierden elasticidad.
También se aconseja combinarlas con movimientos de tobillos, pequeñas caminatas, elevar las piernas cuando sea posible y mantener un peso saludable para potenciar su efecto.
Impacto en la calidad de vida de los pacientes
En consultas de República Dominicana y otros países de la región, los médicos reportan que muchos pacientes con várices mejoran su capacidad para trabajar y realizar actividades cotidianas cuando usan medias de compresión de forma constante, ya que disminuyen el dolor y la sensación de fatiga en las piernas.
La evidencia clínica respalda que las medias de compresión no sustituyen otros tratamientos cuando la enfermedad está avanzada, pero sí son un pilar fundamental para controlar los síntomas, retrasar complicaciones y acompañar cambios de estilo de vida, como dejar el sedentarismo y evitar el tabaquismo.
En un contexto en el que las várices y los problemas de circulación afectan a una gran parte de la población adulta, el uso oportuno y correcto de medias de compresión se consolida como una medida sencilla, accesible y efectiva para proteger la salud de las piernas y reducir el impacto de la insuficiencia venosa en la vida diaria.

