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Primer ministro de Haití promete mano dura contra bandas armadas

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El primer ministro haitiano Alix Didier Fils-Aimé asumió este sábado el Poder Ejecutivo en Puerto Príncipe y anunció de inmediato una política de mano dura contra las bandas armadas que paralizan al país. En su primer mensaje, enfatizó que solo con unidad nacional se superarán las dificultades, declarando que “nuestra unión nos hará invencibles juntos”.

Contexto de la crisis de inseguridad en Haití

Las bandas armadas controlan gran parte de Puerto Príncipe, donde la violencia ha causado miles de desplazados y decenas de muertes en los últimos meses. Según reportes de organismos internacionales, más de 3.000 homicidios se registraron en 2025, un aumento del 80% respecto al año anterior. Esta situación ha colapsado servicios básicos y frenado la economía, afectando directamente a República Dominicana por el flujo migratorio en la frontera compartida.

Estrategia de mano dura y llamados a la unidad

Fils-Aimé, designado en medio de la inestabilidad política tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, priorizará operaciones militares y policiales contra las bandas armadas. Expertos en seguridad caribeña destacan que medidas similares en el pasado, como las de 2023 con apoyo de la ONU, redujeron temporalmente los enfrentamientos, pero fallaron por falta de coordinación interna.

Antecedentes históricos de la violencia

  • Desde 2018, las bandas armadas han pasado de grupos locales a estructuras con armas pesadas provenientes de Estados Unidos y América Latina.
  • En 2024, un informe de Human Rights Watch documentó 1.500 secuestros en Haití, muchos por bandas armadas exigiendo rescates.
  • La mano dura prometida incluye decomisos de arsenales y juicios rápidos, según filtraciones de fuentes gubernamentales.

El nuevo primer ministro urgió a partidos políticos, sociedad civil y empresarios a unirse en torno a esta agenda de mano dura. Analistas observan que el éxito dependerá de apoyo internacional, como la misión de estabilización liderada por Kenia, que aún enfrenta retrasos logísticos.

En República Dominicana, el anuncio genera expectativa por su impacto regional. La mano dura contra las bandas armadas podría estabilizar la frontera, pero persisten dudas sobre la implementación efectiva en un Haití fragmentado por años de caos político.

Este compromiso de mano dura marca un giro necesario ante la escalada de violencia, aunque expertos advierten que sin reformas estructurales, las bandas armadas podrían reagruparse rápidamente.