La Ley de Amnistía, promulgada este jueves por Delcy Rodríguez, ya produce efectos concretos. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, confirmó este sábado que cientos de liberaciones están en ejecución en centros de detención clave de Caracas, como El Helicoide del Sebin y la Zona 7 policial.
Durante una consulta pública sobre la regulación de la Cruz Roja Venezolana, Rodríguez destacó la aplicación inmediata de la Ley de Amnistía. La comisión parlamentaria, liderada por Jorge Arreaza, opera en sesión permanente para revisar casos. La Fiscalía General presentó 379 solicitudes: 371 en Caracas, 5 en Barinas, 2 en Portuguesa y 1 en Monagas. Muchas excarcelaciones ocurrieron entre la noche del viernes y la mañana del sábado.
Alcance amplio de la Ley de Amnistía
El Parlamento evalúa además más de 11.000 personas bajo medidas sustitutivas, como presentaciones periódicas o prohibiciones de salida, para otorgarles libertad plena. Esta norma cubre el período 1999-2026, enfocándose en 13 coyunturas políticas desde 2002, aunque deja fuera detenciones militares y casos de al menos 15 años previos.
Presos excluidos de la Ley de Amnistía
Estimaciones de Foro Penal
No todos los detenidos se benefician. La ONG Foro Penal calcula más de 600 presos políticos en Venezuela, pese a 448 liberaciones desde el 8 de enero. Al menos 400 quedarían fuera del alcance de la Ley de Amnistía; la organización entregará una lista inicial de 232 casos para revisión.
- Protocolo expedito: Habilitado por el Gobierno para agilizar procesos.
- Exclusiones clave: Operaciones militares y detenciones antiguas no cubiertas.
- Celeridad solicitada: Delcy Rodríguez pide revisar casos pendientes rápidamente.
Históricamente, la Ley de Amnistía responde a tensiones postelectorales y protestas acumuladas. En 2019, una amnistía similar liberó a opositores, pero críticos señalan limitaciones en su aplicación. Expertos en derechos humanos, como los de Foro Penal, enfatizan la necesidad de transparencia en las listas de beneficiados, ausentes hasta ahora.
La Ley de Amnistía marca un paso hacia la descompresión penitenciaria, aunque persisten dudas sobre su exhaustividad. Monitoreo independiente será crucial para verificar el impacto real en la población carcelaria venezolana.
