Nacido en el seno de una familia pobre el 1 de septiembre de 1906, exactamente en Villa Navarrete, provincia de Santiago, República Dominicana, Joaquín Antonio Balaguer Ricardo, o como también es conocido Joaquín Balaguer, fue un gran ensayista, escritor, estadista, poeta y político dominicano. Fue hijo de Joaquín Balaguer Lespier, de origen puertorriqueño, y madre de origen francés cuyo nombre es Carmen Celia Ricardo Heureaux, figuró como el único varón de una familia de varias mujeres, pero tuvo un medio hermano por parte de padre.
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Joaquín Balaguer: Trayectoria e inicios
Joaquín Balaguer comenzó sus estudios básicos en la aldea que lo vio nacer, y los terminó en Santiago de los Caballeros, sin embargo, su actividad periodística fue como corrector de pruebas. Meses después, se convierte en articulista del diario “La Información” de Santiago de los Caballeros (1924-1928).
En el año 1930 Joaquín Balaguer se posicionó como abogado del estado ante el Tribunal de Tierras. En ese mismo año Inició su carrera política antes de que Trujillo tomara el control del gobierno, luego es nombrado fiscal, seguidamente se inscribe en el Partido Dominicano, de esta forma pasa a formar parte del círculo de los colaboradores cercanos del dictador Rafael Leónidas Trujillo. En los años que duró la dictadura de Trujillo, Balaguer ocupó varios tanto cargos tanto diplomáticos como gubernamentales.
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Un salto a la presidencia: Primer mandato presidencial
Como uno de sus datos más importantes, Balaguer fue elegido presidente en el año 1957, ya que Trujillo dispuso que su hermano Héctor Bienvenido fuera reelegido a la presidencia, dado que la Organización de los Estados Americanos (OEA) convenció al dictador de que no era prudente tener a un miembro de su familia como presidente, Trujillo obligó a su hermano a renunciar, y Balaguer le sucedió en el cargo, quedando como un títere de Trujillo.
Luego de la muerte de Trujillo en 1961, Balaguer se mantuvo en el poder hasta la fecha del 16 de enero de 1962. Ya que un golpe de Estado militar, dirigido por Pedro Rodríguez Echavarría el jefe de la fuerza aérea, lo obligó a exiliarse en Nueva York.

