La situación en el ensanche Libertad, conocido también como La Rotonda en Santiago, se ha convertido en una preocupación constante para cientos de residentes. Los deslizamientos de tierra y las inundaciones periódicas han generado un clima de incertidumbre que trasciende lo material: el miedo cotidiano de perder una vivienda se ha arraigado en las familias que habitan esta zona vulnerable.
Rolando Céspedes Collado, presidente de la junta de vecinos, denunció públicamente la magnitud del problema. En los últimos cuatro años, ocho viviendas han sido completamente destruidas a causa de los deslizamientos de tierra y las constantes inundaciones. La cifra representa no solo pérdida material, sino también desplazamientos forzados de familias enteras que han optado por abandonar sus hogares hasta que las autoridades resuelvan la crisis.
Vida bajo amenaza constante
Los residentes de la calle Yapur Dumit y sus conexas conviven diariamente con la angustia. Durante temporadas de lluvias prolongadas, el pánico aumenta exponencialmente. Rolando Céspedes explicó que el problema no se limita a inundaciones: “No solamente se inundan las viviendas, sino que algunas son destruidas totalmente”. Esta realidad ha obligado a familias a vivir en estado de alerta permanente.
María Reyes, habitante del sector, describió la experiencia desde una perspectiva personal. Su vivienda desarrolla nuevas fisuras constantemente producto de los deslizamientos y las filtraciones de agua. “Uno se acuesta asustado, porque no sabe cuándo se producirán las inundaciones en horas de la madrugada”, relató. Este testimonio refleja el deterioro psicológico que experimenta la comunidad más allá del daño infraestructural.
Defensa Civil confirma alto riesgo
Recientemente, técnicos de la Defensa Civil realizaron un levantamiento en el lugar y clasificaron el ensanche Libertad como zona de alto riesgo. Sin embargo, esta declaración oficial no ha sido acompañada por acciones inmediatas de mitigación. Ninguna autoridad ha presentado un plan de intervención concreto ni cronograma de ejecución de obras.
La advertencia de Céspedes Collado resulta especialmente preocupante considerando los antecedentes. Un temporal como el registrado en abril pasado podría provocar un colapso aún mayor en la infraestructura residencial. La junta de vecinos exigió la intervención urgente del Ayuntamiento de Santiago y del Ministerio de Obras Públicas.
Contexto de vulnerabilidad regional
El ensanche Libertad no es un caso aislado dentro de Santiago. Según datos registrados, la ciudad cuenta con 52 zonas clasificadas como vulnerables, donde miles de familias residen en inmediaciones de cañadas, arroyos, barrancas y ríos. Esta densidad de población en áreas de riesgo geológico crea una bomba de tiempo ante eventos climáticos extremos.
Demanda de acción gubernamental
Los residentes han planteado explícitamente sus demandas: intervención inmediata del Ayuntamiento y Obras Públicas para estabilizar terrenos, implementar sistemas de drenaje adecuados y evitar más destrucciones. La brecha entre la clasificación oficial de riesgo y la ausencia de medidas correctivas genera frustración en la comunidad que aguarda respuestas concretas ante una crisis que crece con cada estación lluviosa en el ensanche Libertad.
