El general de brigada Aziz Nasirzadeh, ministro de Defensa de Irán, declaró que su nación defenderán el país hasta la última gota de sangre si las amenazas del presidente Donald Trump se materializan. Esta advertencia surge tras el anuncio de Trump de cancelar diálogos con Teherán hasta que cesen los abusos en las protestas internas, prometiendo ayuda a los manifestantes.
Contexto de las amenazas de Trump
En un discurso este martes, Trump exigió fin a la represión que ha dejado decenas de muertos y miles de detenidos en calles iraníes. Las manifestaciones, iniciadas hace semanas por quejas económicas y políticas, han tensionado el régimen. Irán insiste en que defenderán el país hasta la última gota de sangre, destacando preparación superior a la guerra de los 12 días de junio contra EE.UU. e Israel.
Preparativos militares y sorpresas iraníes
Reunión en el Parlamento y declaraciones
Tras reunirse con la comisión de seguridad nacional del Parlamento, Nasirzadeh afirmó por Press TV que Irán guarda “sorpresas efectivas” para cualquier agresión. La nación islámica reduce presencia militar en Teherán desde el domingo, tras despliegues masivos el jueves pasado, pero eleva el tono retórico.
- Trump amenaza con ataques por represión en protestas.
- Ministro iraní promete defensa “atroz” hasta la última gota de sangre.
- Intento de diálogo vía Abás Araqchi y Steve Witkoff falló, según Axios.
Antecedentes históricos de tensiones
Las fricciones recuerdan el asesinato de Qasem Soleimani en 2020 por orden de Trump, que provocó misiles iraníes contra bases estadounidenses. Expertos como analistas de think tanks en Medio Oriente señalan que protestas actuales superan las de 2022 por la muerte de Mahsa Amini, con al menos 500 muertos reportados por ONGs independientes. Irán presume de avances en misiles balísticos desde entonces.
El canciller Abás Araqchi contactó el fin de semana al enviado de Trump para Medio Oriente y Ucrania, Steve Witkoff, buscando desescalada, pero las posturas se endurecieron. Esta escalada preocupa a la comunidad internacional, con llamados a diálogo de la ONU.
En esencia, Irán reitera que defenderán el país hasta la última gota de sangre, mientras Trump mantiene presión por derechos humanos, en un pulso que podría redefinir dinámicas regionales.

