El Papa León XIV cuestionó el hacinamiento en las cárceles y la escasez de programas de rehabilitación durante una misa especial en el Vaticano. El evento reunió a unos 6.000 participantes, incluyendo reclusos con permisos especiales, guardias y familias de 90 países, como cierre del Año Santo 2025.
Denuncia directa del hacinamiento en las cárceles
En su homilía, el pontífice destacó condiciones deficientes en prisiones de naciones ricas. “El hacinamiento en las cárceles, el compromiso insuficiente para programas educativos estables y oportunidades laborales”, declaró, urgiendo paciencia, caridad y perdón para reclusos y custodios.
Reconoció heridas personales, decepciones y la necesidad de conversión. Recordó la tradición jubilar de amnistías, promovida por su predecesor Francisco, quien abrió el Jubileo en la prisión Rebibbia de Roma en 2024.
Hacinamiento en las cárceles: un problema crónico en Italia y más allá
En Italia, el hacinamiento en las cárceles persiste. Según Antigone, las prisiones operan al 135% de capacidad, con 63.000 detenidos en espacios para 47.000. El año pasado registraron 5.837 quejas por trato inhumano, un 23,4% más. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado repetidamente estas condiciones.
Contexto global del hacinamiento en las cárceles
- El Vaticano enfatizó la esperanza para marginados, eje del Jubileo iniciado por Francisco.
- Reclusos italianos y voluntarios de grandes centros participaron, promoviendo rehabilitación.
- León XIV cerrará oficialmente el Año Santo el 6 de enero con la Puerta Santa de San Pedro.
Expertos en derechos humanos señalan que el hacinamiento en las cárceles agrava violencia y reincidencia. Organizaciones como Amnistía Internacional reportan cifras similares en Europa: España supera el 120% de capacidad, mientras Latinoamérica enfrenta tasas superiores al 200% en países como República Dominicana, donde el hacinamiento en las cárceles afecta a más de 40.000 en espacios para 20.000.
Se precisa perdón infinito y paciencia para sanar heridas en el camino de rehabilitación, afirmó el Papa.
Esta misa subraya el compromiso eclesial contra el hacinamiento en las cárceles, impulsando reformas globales para dignidad humana.

