Las aerolíneas en Estados Unidos cancelaron más de 1.000 vuelos este viernes debido a un fuerte clima invernal que azota el Medio Oeste y el noreste durante la temporada navideña. Hasta las 18:30 GMT, FlightAware reportaba 1.364 cancelaciones y 4.267 retrasos, con aeropuertos de Nueva York y Chicago como los más impactados.
Impacto en Nueva York y pronósticos severos
Nueva York, la urbe más poblada, anticipa hasta 25 centímetros de nieve en la noche, con temperaturas bajo cero que podrían extenderse todo el fin de semana. El fuerte clima invernal genera fuertes nevadas pronosticadas por el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), desplazándose desde la región de los Grandes Lagos hacia el noreste.
Medidas oficiales y advertencias viales
El alcalde Eric Adams emitió una alerta de tormenta invernal y movilizó equipos para despejar vías. “Eviten conducir si es posible y reserven tiempo extra para el transporte público”, recomendó. El NWS advierte de carreteras peligrosas para quienes regresan de vacaciones, en un contexto donde los aeropuertos neoyorquinos suman 785 cancelaciones.
Análisis del fuerte clima invernal y su historial
Este evento recuerda tormentas pasadas como la de 2022, cuando nevadas récord paralizaron el noreste con más de 2.000 cancelaciones en un día. Expertos del NWS destacan que el fuerte clima invernal en el Medio Oeste se intensifica por frentes árticos, con vientos de hasta 60 km/h. Estadísticas de FlightAware indican que las aerolíneas como United y Delta lideran las suspensiones, afectando a miles de pasajeros en pico vacacional.
- Cancelaciones clave: 785 en Nueva York, cientos en Chicago.
- Retrasos: Más de 4.200 vuelos impactados.
- Pronóstico: Nevadas persistentes hasta el domingo.
El fuerte clima invernal complica el retorno post-Navidad, con aerolíneas reprogramando rutas. Autoridades federales monitorean el impacto económico, estimado en millones por hora de disrupción. En años previos, eventos similares costaron US$1.000 millones en pérdidas operativas.
Este fuerte clima invernal subraya la vulnerabilidad aérea ante fenómenos extremos, exigiendo preparación en regiones propensas como el noreste.
