El fracaso educativo en República Dominicana requiere que el Gobierno admita su incapacidad en políticas públicas y declare una emergencia nacional, según el exdiputado Rafael Méndez. Líder de la Fundación Padrino de la Educación y el Desarrollo, Méndez cuestiona al presidente Luis Abinader por no enfrentar la crisis estructural del sistema educativo con acciones concretas.
Desde Villa Jaragua, Neyba, Méndez enfatiza que no bastan diagnósticos repetidos ni promesas vacías. “El país necesita declarar la emergencia educativa como acto de valentía patriótica”, declaró, instando a integrar a todos los actores en un esquema de responsabilidad compartida para evitar que el futuro de niños y niñas siga en pausa.
Raíces del fracaso educativo en datos alarmantes
El fracaso educativo se evidencia en cifras oficiales: según el Ministerio de Educación (Minerd), solo el 58% de estudiantes de primaria logra competencias básicas en lectura y matemáticas, por debajo del promedio latinoamericano del 65%. Informes de UNESCO de 2023 destacan que la deserción escolar supera el 20% en secundaria, agravada por la pandemia y falencias crónicas desde la Reforma Educativa de 2013, que prometió invertir 4% del PIB pero enfrenta ejecución irregular.
Gobernanza escolar: clave para revertir el fracaso educativo
Disciplina y autoridad en centros educativos
Méndez identifica problemas de gobernanza y disciplina como pilares del fracaso educativo. Sin autoridad sólida en escuelas, cualquier reforma fracasa, advierte. Directores escolares carecen de poderes delegados para sancionar personal desobligado, lo que genera impotencia cotidiana.
- Delegar autoridad a directores para imponer disciplina.
- Abandonar enfoques mágicos por voluntad política real.
- Pasar de diagnósticos a acciones firmes contra la crisis estructural.
Opiniones expertas y contexto histórico
El sistema educativo dominicano arrastra deficiencias desde hace décadas; la emergencia nacional podría catalizar cambios, como en casos previos de Perú y Chile, donde paquetes de emergencia redujeron deserción en 15% en dos años, según Banco Mundial.
Expertos como el educador dominicano Carlos Sánchez coinciden: el fracaso educativo demanda pacto multisectorial. El Gobierno, por su parte, defiende avances en tanda extendida, pero críticos señalan estancamiento en PISA 2022, donde RD ocupó últimos lugares en lectura.
En última instancia, el fracaso educativo no se resuelve con anuncios; Méndez urge emergencia nacional para priorizar centros educativos y romper el ciclo de inacción que hipoteca generaciones futuras en República Dominicana.

