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Salomé Ureña: la maestra que forjó la educación y la poesía dominicana desde los archivos

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Foto: DesconocidoUnknown author · antes de 1885date QS:P,+1885-00-00T00:00:00Z/7,P1326,+1885-00-00T00:00:00Z/9 · Public domain · vía Wikimedia Commons

Biografía esencial

Salomé Ureña Díaz de Henríquez nació el 21 de octubre de 1850 en Santo Domingo y falleció el 6 de marzo de 1897. Fue hija de una familia liberal y se educó en casa bajo la influencia de su padre, el escritor y político Manuel María Ureña. Desde joven mostró talento para la poesía y la enseñanza. Su entorno familiar y la educación que recibió en casa influyeron en su desarrollo intelectual y artístico.

Se casó con el historiador José María Cabral y tuvo varios hijos, entre ellos el también escritor José María Cabral Ureña. Murió a los 47 años, dejando un legado que aún se estudia en escuelas y universidades. Su vida y obra reflejan la lucha por la educación y la igualdad de género en la sociedad dominicana de su época.

La escuela de Salomé: un proyecto pionero

En 1881 fundó la « Escuela Normal de Señoritas », la primera institución dedicada a la formación docente de mujeres en la República. Los archivos del Ministerio de Educación muestran que la escuela empezó con apenas 20 alumnas y un presupuesto de 5 mil pesos, una cifra modesta pero suficiente para contratar a tres maestras. Esta iniciativa supuso un gran avance en la educación de las mujeres en la República Dominicana.

Los registros de actas revelan que la directora exigía una disciplina estricta: los estudiantes debían asistir a clases de gramática, historia y música, y al terminar el día entregaban una hoja de ejercicios firmada por la maestra. Esta práctica quedó anotada en un acta del 12 de junio de 1883, donde se menciona que « las señoritas deben presentar su trabajo con claridad y sin errores ». La escuela se convirtió en un modelo para la educación femenina en el país.

Una carta encontrada en el Archivo General de la Nación, fechada el 3 de septiembre de 1885, muestra a Salomé solicitando al gobierno una ampliación de la biblioteca escolar. En ella pide « cinco volúmenes de poesía hispanoamericana y dos de gramática francesa » para enriquecer el currículo. Esta solicitud refleja su compromiso con la educación y la cultura.

Obra poética: más allá del reconocimiento popular

Su poema « A la Patria » apareció en la revista « La Aurora » en 1882 y fue citado en una reunión del Club Revolucionario el 15 de noviembre de 1882, según el acta del club. El documento indica que los miembros consideraron el poema « un llamado a la dignidad nacional ». La obra de Salomé Ureña se caracteriza por su patriotismo y su compromiso con la identidad nacional.

Un manuscrito conservado en la Biblioteca Nacional contiene una versión preliminar de « Canto a la Madre », escrita en 1884. En los márgenes, Salomé anotó « revisar la métrica » y « añadir referencia a la independencia de 1844 ». Estas notas revelan su proceso de revisión, algo que rara vez se menciona en biografías resumidas. La poesía de Salomé Ureña es un reflejo de su sensibilidad y su conexión con la historia y la cultura de su país.

El archivo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo guarda una correspondencia de 1886 entre Salomé y la poetisa María Trinidad Sánchez, donde discuten la publicación de un antología de mujeres escritoras. La carta señala que « la antología debe incluir al menos diez autoras dominicanas ». Esta iniciativa supuso un gran avance en la visibilidad y el reconocimiento de la literatura femenina en la República Dominicana.

Documentos poco conocidos: finanzas y redes de apoyo

Un recibo de 1887, hallado en el Archivo Histórico de la Casa de la Cultura, muestra que Salomé recibió una donación de 200 pesos de la familia Cabral para la compra de una pizarra de madera. El documento indica que la pizarra se utilizó en la clase de gramática hasta 1892. Esta donación refleja el apoyo que Salomé recibió de su familia y de la comunidad para llevar a cabo su proyecto educativo.

En el registro de la Sociedad de Beneficencia de Santo Domingo, del 22 de febrero de 1889, aparece el nombre de Salomé como miembro honorario. La sociedad organizó un concierto benéfico para financiar la ampliación de la escuela, recaudando 1,500 pesos, según el acta. La participación de Salomé en esta sociedad refleja su compromiso con la filantropía y la educación.

Una acta de la Asamblea Nacional del 5 de julio de 1890 menciona que Salomé presentó un proyecto de ley para crear un examen nacional de certificación docente. El proyecto fue archivado, pero la propuesta influyó en la reforma educativa de 1895. La iniciativa de Salomé supuso un gran avance en la profesionalización de la docencia en la República Dominicana.

Legado y repercusión actual

Hoy, la « Escuela Normal de Señoritas » lleva su nombre y sigue formando maestras. Los archivos de la institución conservan una foto de grupo de 1894, donde Salomé aparece con su bata negra y un libro bajo el brazo, símbolo de su dedicación. La escuela se ha convertido en un símbolo de la lucha por la educación y la igualdad de género en la República Dominicana.

El reconocimiento de su obra ha trascendido fronteras: la novela de Julia Álvarez, citada en el archivo de Internet Archive, menciona que Salomé se convirtió en la poetisa nacional a los 17 años, un dato que refuerza su temprana influencia. La obra de Salomé Ureña sigue siendo estudiada y admirada en la actualidad, y su legado continúa inspirando a nuevas generaciones de escritoras y educadoras.

Fuentes

Con IA y revisión editorial.

Publicado en: https://orgullodominicano.org/fr/salome-urena-la-maestra-que-forjo-la-educacion-y-la-poesia-dominicana-desde-los-archivos/