El presidente Luis Abinader manifestó que la República Dominicana considera a Estados Unidos su principal aliado estratégico y que espera que las relaciones comerciales sigan las condiciones tradicionales del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR‑CAFTA).
En la publicación semanal del gobierno, el mandatario explicó que el Ejecutivo dominicano ha dirigido sus inquietudes al Departamento de Estado y a la Embajada estadounidense en el país sobre el reciente tratamiento arancelario impuesto a sus exportaciones. “No ha habido un tratamiento como nosotros pensábamos que sería justo y recíproco”, indicó Abinader.
Abinader aclaró que, aunque las relaciones bilaterales abarcan diversos ámbitos, ambos gobiernos están tratando el tema de las tarifas por separado. Su expectativa es que se preserve el acceso preferencial que ha disfrutado el país bajo el tratado, manteniendo el arancel a cero por ciento, tal como ha sido tradicionalmente.
El presidente subrayó que la negociación de tarifas constituye una prioridad para su administración, pues Estados Unidos representa el principal socio comercial de República Dominicana y cualquier modificación en las condiciones arancelarias afecta a sectores claves como las zonas francas, la manufactura y la agroexportación.
En el contexto de la agenda comercial, la administración de Abinader busca mejorar las condiciones de acceso de los productos dominicanos al mercado estadounidense, lo que se traduce en un diálogo continuo con Washington para evitar la imposición de barreras que puedan obstaculizar el flujo de exportaciones.
Antecedentes del tratado DR‑CAFTA
El tratado, firmado en 2004, establece una reducción progresiva de aranceles entre los países firmantes. Para la República Dominicana, el acuerdo ha sido una vía de crecimiento exportador y un puente con el mercado norteamericano. En los últimos años, la administración del presidente Abinader ha destacado la necesidad de proteger los intereses dominicanos ante la posible reconfiguración de las políticas arancelarias de Estados Unidos.
Impacto en sectores dominicanos
- Las zonas francas, donde la mayoría de las exportaciones se realizan bajo régimen de arancel cero, podrían enfrentar mayores costos de producción.
- La industria manufacturera, que depende en gran medida de la entrada a EE. UU. sin recargos, corre riesgo de perder competitividad.
- El sector agroexportador, con productos como cacao y café, podría ver reducidos sus márgenes ante tarifas inesperadas.
Reacciones y pasos a seguir
La administración de Abinader ha manifestado que continuará dialogando con la administración estadounidense, buscando un acuerdo que garantice la estabilidad y el acceso preferencial que históricamente ha protegido los intereses dominicanos. El presidente enfatizó que la relación con Washington debe seguir siendo un modelo de cooperación y reciprocidad.
Créditos de la fuente: n.com.do
