El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, Iván García, denunció hoy que la competencia desleal de las tiendas chinas ha llevado al cierre de 84 negocios afiliados a la organización en la capital dominicana. Según García, de los 91 comerciantes que operaban en la avenida Duarte, en Santo Domingo, solo quedan siete, mientras que en la ciudad de Moca la asociación de dueños de tiendas perdió 28 de sus 33 miembros. En Santiago, las calles 30 de Marzo y Del Sol, las tiendas de origen árabe y turco han sido sustituidas por establecimientos chinos.
Competencia desleal y falta de regulación
El dirigente comercial explicó que la Federación Dominicana de Comerciantes ha denunciado la situación desde 2018, y que existen más de 1 000 tiendas chinas distribuidas por todo el territorio nacional. Según García, el 95 % de las tiendas chinas operan sin regulación formal y, en muchos casos, declaran mercancías con valores mucho menores a los que las autoridades deberían exigir.
Impuestos y aduanas: brechas de control
El presidente de la organización señaló que, en la declaración de mercancías ante la Dirección General de Aduanas, los comerciantes dominicanos declaran el valor de los bienes a 50 USD, mientras que las tiendas chinas la declaran a 5 USD. Además, los comercios formales deben cumplir con mecanismos de control y facturación que, según García, algunos establecimientos chinos no utilizan.
Petición a las autoridades fiscales
García pidió a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) que aumente la fiscalización de los establecimientos chinos, instando al director Pedro Porfirio Urrutia Sangiovanni a “salir a fiscalizar las tiendas de los chinos”. La Federación también pidió a las autoridades que garantice que todos los actores del sector cumplan con sus obligaciones legales.
Contexto y repercusión en la economía local
La pérdida de comercios en la avenida Duarte y en otras zonas importantes del país afecta directamente a la economía de la región y a la generación de empleo local. Los comerciantes formales, que operan bajo la supervisión de la Federación y las autoridades, se ven desplazados por negocios que, según la organización, aprovechan la falta de control para competir en precios y servicios.
Créditos de la fuente: deultimominuto.com
