Familiares de presos políticos que inician una huelga de hambre frente al comando de la Policía Nacional Bolivariana en la Zona 7 de Caracas reportan serios problemas de salud. Alrededor de diez mujeres, en protesta desde el sábado, muestran signos de debilidad extrema este domingo, con deshidratación y mareos que agravan su estado.
Inicio de la protesta y demandas clave
Estas familiares de presos políticos exigen la liberación inmediata de sus parientes, detenidos por supuesta oposición al gobierno. La medida extrema busca visibilizar casos de detenciones arbitrarias en Venezuela, un país con más de 300 presos políticos según reportes de ONG como Foro Penal en 2025. La huelga de hambre se concentra en la Zona 7, bastión policial en el centro de Caracas.
Antecedentes de tensiones en Venezuela
Este episodio revive patrones históricos: desde 2014, protestas opositoras han derivado en arrestos masivos. En 2024, Amnistía Internacional documentó al menos 250 casos de presos políticos con torturas reportadas. Las familiares de presos políticos denuncian negligencia médica en prisiones como Tocorón y El Rodeo, donde reclusos enfrentan hacinamiento y falta de atención.
Impacto físico y respuestas oficiales
Los problemas de salud incluyen hipotensión y fatiga crónica, agravados por el ayuno prolongado. Médicos voluntarios en el sitio alertan sobre riesgos de colapso si no se interviene. Autoridades de la PNB no han emitido declaraciones oficiales, pero fuentes locales indican presencia policial sin intervenciones directas hasta ahora.
- Diez mujeres involucradas en la huelga.
- Demanda principal: libertad de presos políticos.
- Contexto: más de 18.000 detenciones políticas desde 2014, per Human Rights Watch.
Expertos en derechos humanos, como Alfredo Romero de Foro Penal, advierten que estas protestas pacíficas enfrentan represión sistemática. Las familiares de presos políticos persisten pese al deterioro, simbolizando la resistencia civil en un clima de polarización.
En Caracas, la situación de las familiares de presos políticos subraya la urgencia de diálogo. Monitoreo continuo revela que ocho de ellas ya recibieron sueros básicos, pero la huelga continúa. Este caso pone en jaque el debate sobre libertades en Venezuela, con llamados internacionales a mediar.
