Estados Unidos niega en la ONU estar en guerra con Venezuela: «No estamos ocupando ningún país». Esta declaración resonó este lunes en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde el embajador estadounidense Mike Waltz rechazó categóricamente las acusaciones de varios países.
Defensa de la detención de Nicolás Maduro
El representante de Estados Unidos aclaró que no existe guerra con Venezuela ni contra su pueblo. «No hay ninguna guerra con Venezuela ni contra su pueblo. No estamos ocupando ningún país», enfatizó Waltz. La intervención respondió a críticas de naciones como Colombia, China y Rusia, que convocaron la sesión para cuestionar la operación.
Acción policial contra narcoterrorismo
Waltz justificó la captura de Nicolás Maduro como una detención de un narcotraficante responsable de delitos contra ciudadanos estadounidenses durante 15 años. «Maduro no es solo un narcotraficante acusado. Era un presidente ilegítimo. No era un jefe de Estado», afirmó. Acusó al líder venezolano y sus aliados de manipular elecciones para retener el poder de forma irregular.
Oportunidades diplomáticas previas
El embajador recordó que el presidente Trump ofreció múltiples salidas diplomáticas a Maduro antes de la acción. Esta se enmarcó en la responsabilidad de proteger a los estadounidenses del narcoterrorismo, que ha causado miles de muertes. Estados Unidos busca estabilizar la región para un futuro mejor, según Waltz.
Contexto histórico de tensiones
Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela se tensaron desde 2017, cuando Washington impuso sanciones por corrupción y violaciones de derechos humanos. En 2020, cargos de narcotráfico del Departamento de Justicia de EE.UU. contra Maduro y otros funcionarios escalaron el conflicto. La detención reciente, calificada como operación policial, ignora reclamos de soberanía venezolana en la ONU.
- Guerra con Venezuela no declarada: EE.UU. la describe como enforcement legal.
- Detención de Maduro: Basada en acusaciones de tráfico de drogas desde 2018.
- Críticas internacionales: Rusia y China defienden a Maduro como legítimo.
Expertos en relaciones internacionales destacan que esta postura de Estados Unidos prioriza la seguridad antidrogas sobre consideraciones diplomáticas tradicionales. Waltz cuestionó la legitimidad de la ONU si equipara a Maduro con líderes democráticos.
En su cierre, el embajador reiteró el compromiso de Estados Unidos con la paz y justicia para Venezuela, sin vacilar ante el narcoterrorismo. Este episodio en el Consejo de Seguridad subraya divisiones globales sobre la guerra con Venezuela y la gobernanza post-Maduro.

