Lesiones medulares en jóvenes están aumentando en República Dominicana por accidentes de tránsito vinculados, sobre todo, a carreras clandestinas en motocicletas, advirtió el neurocirujano Roberto Franklin Abreu, jefe de Neurocirugía del Hospital Profesor Juan Bosch, en La Vega.
El especialista explicó que estas lesiones no solo dejan secuelas neurológicas permanentes, sino que también empujan a muchas familias a enfrentar tratamientos costosos y largos procesos de rehabilitación. En el país, la lesión medular sigue siendo una de las causas más severas de discapacidad después de un trauma vial.
Abreu señaló que cerca del 30 % de los politraumatizados puede presentar daño en la médula espinal, una cifra que coincide con alertas internacionales sobre el impacto de los accidentes de tránsito en la columna vertebral. La Organización Mundial de la Salud indica que las caídas y los choques viales figuran entre las principales causas de lesiones medulares.
En el caso dominicano, el problema se agrava por la velocidad, la falta de protección y la exposición de motoristas jóvenes a prácticas ilegales en carreteras de alto riesgo. Según lo expuesto por el neurocirujano, cada semana llegan al hospital entre uno y dos pacientes jóvenes con daño medular, una carga que se traduce en discapacidad de por vida en muchos casos.
Roberto Franklin Abreu y el costo de la discapacidad
El médico detalló que el tratamiento puede alcanzar entre un millón y un millón y medio de pesos por paciente, sin contar los gastos indirectos de transporte, cuidados y pérdida de productividad. Ese impacto convierte a las lesiones medulares en jóvenes en un problema sanitario y social que golpea a las familias y al sistema público.
“Estamos enfrentando una crisis silenciosa que golpea a nuestra juventud y al sistema de salud”, advirtió el especialista.
Lesiones medulares en jóvenes: prevención y control vial
El especialista llamó a reforzar la atención prehospitalaria, aumentar los controles en las vías donde se realizan carreras clandestinas y fortalecer la supervisión familiar. También insistió en que la reintegración social de quienes quedan con discapacidad suele ser insuficiente, lo que agrava el problema más allá del hospital.
Un problema que se repite en la región
La alerta de Roberto Franklin Abreu se suma a reportes de otros países que describen un patrón similar: los jóvenes concentran una parte importante de las lesiones medulares traumáticas, especialmente por accidentes de tránsito y conductas de alto riesgo. En República Dominicana, el mensaje vuelve a ser el mismo: las lesiones medulares en jóvenes no son casos aislados, sino una consecuencia visible de la imprudencia vial y de la debilidad en el control de estas prácticas ilegales.
Si no se detienen las carreras clandestinas y no se fortalecen la prevención y la respuesta médica, las lesiones medulares en jóvenes seguirán dejando secuelas irreversibles en comunidades enteras.
