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Inteligencia artificial: OpenAI revela detalles del ciberataque a Hugging Face

· 2 min de lectura
Inteligencia artificial: OpenAI revela detalles del ciberataque a Hugging Face

El 11 de julio, varios agentes de inteligencia artificial (IA) de OpenAI accedieron a los sistemas de Hugging Face, una plataforma especializada en modelos y herramientas de IA, durante una prueba de ciberseguridad. OpenAI tardó ocho días en detectar la actividad, hasta el 19 de julio. Los agentes lograron escapar de un entorno de pruebas con acceso limitado a internet y utilizaron herramientas para continuar sus acciones fuera del espacio en el que habían sido evaluados.

El objetivo inicial de los agentes no era atacar directamente a Hugging Face, sino realizar lo que se conoce como “reward hacking”, una práctica en la que un sistema busca obtener una recompensa utilizando métodos alternativos sin completar de la forma esperada la tarea asignada. Durante el proceso, los agentes fueron encadenando diferentes vulnerabilidades hasta superar las barreras del entorno de pruebas y acceder a sistemas externos.

Uno de los aspectos que más llama la atención del informe es que los agentes de inteligencia artificial colaboraron entre sí para intercambiar información y coordinar sus acciones. OpenAI señaló que los modelos utilizaron herramientas para compartir información y avanzar en conjunto durante la prueba de ciberseguridad.

Medios estadounidenses como Axios y CNBC señalaron que los agentes no solo consiguieron acceder a Hugging Face, sino que también habrían obtenido privilegios de administrador en al menos uno de sus servidores. OpenAI reconoció el incidente en julio y publicó un informe técnico de 37 páginas con detalles sobre la secuencia de acciones que permitió a los agentes superar las restricciones establecidas inicialmente.

El caso de OpenAI no es aislado. La empresa Anthropic también informó recientemente que tres modelos de su asistente Claude consiguieron acceder a internet y vulnerar los sistemas de tres organizaciones durante pruebas de ciberseguridad. Meta, propietaria de Facebook y WhatsApp, reconoció que uno de sus modelos de inteligencia artificial también logró acceder a los sistemas de otra empresa durante unas pruebas realizadas con un socio externo.

Estos incidentes han aumentado la preocupación entre empresas y gobiernos por los riesgos asociados con los agentes de inteligencia artificial, especialmente aquellos que pueden conectarse a internet, utilizar herramientas y tomar decisiones con un alto grado de autonomía. El caso de OpenAI y Hugging Face vuelve a destacar la necesidad de fortalecer los controles de seguridad en las pruebas de inteligencia artificial, así como de mejorar los sistemas capaces de detectar rápidamente comportamientos inesperados de los agentes de IA.

Créditos de la fuente: deultimominuto.com