Crisis de combustibles vuelve a colocarse en el centro del debate económico tras la advertencia del abogado y analista José Eliseo Almánzar sobre el impacto de la escalada bélica en Medio Oriente y el repunte del petróleo en los mercados internacionales.
El señalamiento llega en un contexto de alta volatilidad para el crudo, con el Brent por encima de los 100 dólares y el WTI, referencia clave para la República Dominicana, bajo presión por la incertidumbre geopolítica. La crisis de combustibles podría sentirse primero en las finanzas públicas antes que en el bolsillo de los consumidores.
Almánzar explicó que los ataques a embarcaciones en el estrecho de Bab-el-Mandeb han reducido el tráfico marítimo y elevado el riesgo sobre el suministro de energía. En su lectura, la combinación de ataques, tensión entre Estados Unidos e Irán y una posible ampliación del conflicto mantiene a los inversionistas en alerta.
Ese escenario suele traducirse en primas de riesgo más altas, menos oferta disponible y aumentos en los derivados del crudo. Gasolina y diésel ya muestran variaciones al alza en los mercados internacionales, lo que alimenta la expectativa de una nueva crisis de combustibles si la presión no cede en los próximos días.
Qué puede pasar en República Dominicana
Para República Dominicana, el efecto inmediato no siempre se ve de un solo golpe. El gobierno suele absorber parte de las alzas mediante subsidios temporales cuando el barril supera ciertos niveles, pero esa medida aumenta la carga fiscal. Almánzar advirtió que el costo del subsidio estatal podría dispararse si persiste la tendencia internacional.
Esto significa que, aun cuando no se produzca un aumento esta semana en los precios al consumidor, la crisis de combustibles puede trasladarse después a las tarifas locales si el mercado sigue subiendo. En ese punto, el WTI se convierte en un indicador decisivo para las próximas revisiones semanales.
El riesgo fiscal detrás de la crisis de combustibles
El principal problema no es solo el precio del barril, sino el margen de maniobra del Estado para sostener precios congelados. Cuando el petróleo sube rápido, el subsidio compensa la diferencia, pero también reduce espacio para otras prioridades presupuestarias.
Señales de alerta para los próximos días
- Mayor volatilidad del Brent y del WTI.
- Posibles ajustes en gasolina y diésel si continúa la escalada.
- Más presión sobre el subsidio estatal.
- Riesgo de una nueva crisis de combustibles si el conflicto se amplía.
Si se mantiene esta tendencia en la semana próxima, podríamos estar empezando a ver aumentos de nuevo en los precios de los combustibles.
En ese escenario, la crisis de combustibles dejaría de ser una advertencia para convertirse en un problema de política económica. La evolución del conflicto en Medio Oriente y el comportamiento del WTI marcarán el ritmo de las próximas decisiones en República Dominicana.
