Democracia en América Latina volvió al centro del debate tras las advertencias del abogado y analista José Eliseo Almánzar, quien sostuvo que la región atraviesa una etapa de debilitamiento institucional por el uso prolongado de medidas excepcionales y la concentración de poder.
Democracia en América Latina bajo presión
Durante su comentario en el programa Politikal, Almánzar afirmó que la democracia en América Latina enfrenta una crisis que no se limita a un solo país, sino que responde a una lógica repetida: gobiernos que justifican restricciones con el argumento de la seguridad. En su análisis, esa fórmula termina reduciendo garantías básicas y normalizando el poder sin contrapesos.
El panelista mencionó como ejemplos a Bukele en El Salvador y a Noboa en Ecuador, países que han recurrido a estados de excepción para enfrentar violencia, crimen organizado o minería ilegal. También aludió a Perú como parte de ese patrón regional, al advertir que las medidas extraordinarias suelen abrir la puerta a abusos y a una debilitación de la rendición de cuentas.
Democracia en América Latina y el llamado dilema de seguridad
Almánzar rechazó la idea de que la población deba elegir entre orden público y derechos fundamentales. A su juicio, ese planteamiento crea un falso dilema que presenta como inevitable la renuncia a garantías judiciales para obtener protección del Estado.
Es un muy mal síntoma que se le haya impuesto a la ciudadanía un falso dilema que para protegerte tienes que renunciar a tus derechos. Eso no es cierto.
El analista sostuvo que esta dinámica ya se ha visto en otros momentos de la región, donde la emergencia se vuelve permanente y el control institucional queda reducido. En términos democráticos, ese giro afecta la separación de poderes y favorece la expansión del Ejecutivo sobre el Congreso, los jueces y los organismos de control.
El efecto en la prensa y los contrapesos
Uno de los puntos más sensibles de su advertencia fue el impacto sobre la libertad de prensa. Almánzar citó el caso de El Faro, medio salvadoreño que trasladó sus operaciones fuera de su país ante el aumento de la presión gubernamental. Para el analista, ese tipo de episodio confirma que cuando se endurece el poder político, los primeros afectados suelen ser los periodistas críticos.
Lo que deja el debate sobre democracia en América Latina
El debate sobre la democracia en América Latina no es nuevo, pero vuelve con fuerza en un contexto de inseguridad, polarización y fatiga ciudadana frente a las instituciones. Organismos internacionales como Freedom House y el V-Dem Institute han advertido en años recientes sobre retrocesos democráticos en varios países del continente, especialmente donde se amplían facultades de emergencia sin suficientes controles.
En ese escenario, la advertencia de Eliseo Almánzar apunta a una tensión central: cómo responder a la violencia sin vaciar de contenido la ley. Su mensaje, repetido en varios tramos de su intervención, fue directo: la democracia en América Latina no se sostiene cuando la excepción se convierte en norma y la crítica periodística pasa a ser una amenaza para el poder.
