Demandas médicas y sistema de salud volvieron a colocarse en debate tras las declaraciones del cirujano traumatólogo Lorenzo Brea, quien sostuvo que los pacientes tienen derecho a reclamar justicia cuando existe un error médico real, pero advirtió que el aumento de las demandas médicas también puede afectar el ejercicio profesional y la atención sanitaria.
Demandas médicas y derecho del paciente
Brea explicó que no debe confundirse una complicación clínica con un acto de negligencia. Cuando hay imprudencia, abandono o un error comprobado, el reclamo judicial es legítimo y cumple una función de protección para el paciente y para la práctica médica. Ese matiz es clave en cualquier discusión sobre demandas médicas en República Dominicana.
La posición del especialista coincide con un criterio ampliamente aceptado en la medicina legal: la responsabilidad profesional no se presume, debe demostrarse con evidencia técnica. Por eso, los casos de demandas médicas suelen depender de peritajes, expedientes clínicos y evaluación de si hubo incumplimiento del deber de cuidado.
Lorenzo Brea y el impacto en la práctica clínica
El punto de Brea apunta a una tensión conocida en los hospitales y consultorios: cuando las demandas médicas crecen sin una distinción clara entre mala praxis y resultados adversos inevitables, algunos profesionales pueden pasar a una medicina más defensiva, con más estudios, más referencias y más cautela al decidir procedimientos.
Ese fenómeno no solo encarece la atención. También puede retrasar decisiones terapéuticas y aumentar la presión sobre un sistema de salud que ya opera con limitaciones de recursos, personal y capacidad hospitalaria.
Sistema de salud y demandas médicas
En América Latina, el debate sobre demandas médicas suele girar en torno a dos objetivos: proteger al paciente y evitar que el miedo legal distorsione la atención. En ese equilibrio, los especialistas insisten en que la documentación clínica, el consentimiento informado y la comunicación con el paciente son herramientas decisivas para reducir conflictos.
Claves que suelen definir estos casos
- Negligencia comprobada: cuando se demuestra que el profesional se apartó del estándar esperado.
- Imprudencia: cuando una acción médica se realiza sin la debida precaución.
- Abandono: cuando el paciente queda sin seguimiento o sin atención necesaria.
- Complicación: cuando el resultado adverso ocurre aun con una atención correcta.
Demandas médicas y responsabilidad profesional
Las demandas médicas también obligan a revisar la relación entre médico y paciente. La transparencia en el diagnóstico, la explicación de riesgos y el registro adecuado de cada intervención ayudan a evitar disputas y fortalecen la confianza en el sistema de salud.
El llamado de Lorenzo Brea deja un mensaje concreto: las demandas médicas son necesarias cuando existe una falta real, pero su manejo debe ser riguroso para no castigar la práctica correcta ni debilitar aún más el sistema de salud. En ese punto, la defensa del paciente y la protección del ejercicio médico deben convivir sin extremos.

