Cuba rechaza que Costa Rica cierre su embajada en La Habana bajo presión de Estados Unidos, calificando la medida como unilateral y lamentable.
El Gobierno cubano emitió una declaración oficial este miércoles desde La Habana, donde denunció la decisión de Costa Rica de clausurar su representación diplomática en la capital cubana. Según La Habana, esta acción obliga a la retirada del personal diplomático cubano de San José y reduce las relaciones bilaterales al ámbito consular. “Bajo presión de Estados Unidos, Costa Rica limita sus relaciones con Cuba al ámbito consular”, se lee en el comunicado oficial.
Contexto de la tensión diplomática
Antecedentes históricos entre Cuba y Costa Rica
Las relaciones entre Cuba y Costa Rica han atravesado altibajos desde la Revolución Cubana de 1959. En 1961, Costa Rica rompió lazos diplomáticos con La Habana, pero los restableció en 1977 bajo el gobierno de Rodrigo Carazo. Sin embargo, tensiones recurrentes, influenciadas por la política exterior estadounidense, han marcado el vínculo. En 1990, Costa Rica expulsó al embajador cubano por supuestas injerencias, un episodio que resuena en la actual crisis.
Influencia de Estados Unidos en la región
Bajo presión de Washington, varios países centroamericanos han ajustado sus posturas hacia Cuba. El embargo económico impuesto por EEUU desde 1960 afecta indirectamente a aliados regionales, con sanciones secundarias que desalientan el comercio y la diplomacia. Expertos en relaciones internacionales, como el analista dominicano Juan Manuel Cao, señalan que esta medida de Costa Rica responde a demandas del Departamento de Estado para alinear políticas hemisféricas contra el régimen cubano.
Implicaciones para la diplomacia latinoamericana
- Reducción de presencia diplomática: Ambas naciones mantendrán consulados, pero sin embajadas plenas, limitando intercambios culturales y políticos.
- Señal geopolítica: Fortalece la narrativa cubana de injerencia externa, en un momento de aislamiento regional para La Habana.
- Impacto económico: Cuba pierde un socio en turismo y exportaciones médicas; Costa Rica, acceso a servicios cubanos en salud.
Desde Santo Domingo, observadores destacan cómo estas fricciones bajo presión externa complican la unidad latinoamericana. El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano convocó consultas urgentes, mientras Costa Rica justifica la decisión por “razones presupuestarias y de reciprocidad”. Esta escalada subraya la persistente influencia de EEUU en el Caribe, donde Cuba mantiene lazos con naciones como Venezuela y Nicaragua, pero pierde terreno en Centroamérica.
En última instancia, el rechazo cubano a este cierre bajo presión de Estados Unidos evidencia las grietas en la diplomacia regional, con posibles ramificaciones para foros como la CELAC.
