Nueva York reinicia cuatro proyectos de carriles para autobuses y ciclovías en El Bronx y Brooklyn, beneficiando a 130,000 pasajeros diarios. Estas obras, suspendidas por años, prometen agilizar el transporte público en corredores clave.
La administración del alcalde Zohran Mamdani impulsa el avance de estas iniciativas a cargo del Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT). En Fordham Road, una de las vías más congestionadas de El Bronx, se instalarán carriles para autobuses exclusivos. Esto responde a datos que muestran retrasos promedio de 20 minutos en rutas como la Bx12, según reportes históricos del NYC DOT.
Mejoras en seguridad para peatones y ciclistas
Los cuatro proyectos incluyen cruces peatonales ampliados y nueva infraestructura para ciclovías, reduciendo riesgos en áreas con alta densidad de usuarios. En 2024, El Bronx registró más de 1,200 incidentes viales, cifras que estas obras buscan bajar mediante diseño moderno.
Declaraciones oficiales sobre los cuatro proyectos
Estas obras habían permanecido detenidas por años, pero ahora avanzarán para ofrecer un sistema más eficiente y calles seguras.
Dijo Mamdani durante el anuncio. El comisionado Mike Flynn enfatizó la modernización vial y mayor participación comunitaria. Janno Lieber, de la MTA, destacó el impacto en velocidad y confiabilidad de autobuses, vital para 130,000 pasajeros diarios que dependen de estas rutas.
Contexto histórico y beneficios esperados
Estos cuatro proyectos forman parte de un plan integral post-pandemia para combatir la congestión, que en Brooklyn y El Bronx afecta al 60% de los commuters públicos. Estudios previos del NYC DOT indican que carriles para autobuses elevan velocidades en 25%. La reactivación prioriza comunidades con escasas opciones de movilidad privada, promoviendo sostenibilidad.
- Carriles exclusivos en rutas clave como Fordham Road.
- Refuerzo de ciclovías seguras.
- Beneficio directo a 130,000 pasajeros diarios.
Expertos en transporte valoran el enfoque, ya que alinea con metas de reducción de emisiones en un 40% para 2030. Estas medidas fortalecen la red vial neoyorquina sin favoritismos.
En última instancia, los cuatro proyectos marcan un paso firme hacia un El Bronx y Brooklyn más conectados y seguros para sus residentes.
