El colapso financiero progresivo del sistema eléctrico dominicano genera alarma. Según el ingeniero Juan Bautista Gómez, secretario de Energía de Fuerza del Pueblo, las fallas radican en distribución y gestión administrativa, no en generación. En entrevista en RD Descubierto, detalló cómo estas ineficiencias elevan pérdidas al 42.9% y subsidios por encima de US$1,700 millones.
Pérdidas eléctricas en 42.9%: técnico y no técnico
Informes del Ministerio de Energía y Minas registran pérdidas eléctricas en 42.9% hasta noviembre de 2025, frente al 30% heredado. Estas se dividen en técnicas —por fallos en transformadores y redes— y no técnicas, como hurto y conexiones irregulares. Más de 500,000 usuarios carecen de medidores, complicando facturación y control.
Cifras del colapso financiero progresivo: déficit y subsidios disparados
Entre enero y noviembre de 2025, distribuidoras compraron energía por US$2,860 millones, facturaron US$1,922 millones y cobraron US$1,844 millones, dejando brecha de US$1,016 millones. El déficit creció de US$483 millones en 2020 a US$1,769 millones en 2024, proyectando RD$106,000 millones para 2025. Gómez lamenta que estos fondos no se usen en infraestructura o salud.
Inversión insuficiente y contratos caros agravan crisis
Inversión en EDE fue US$210 millones en 2024, bajo los US$300 millones necesarios. En 2025 bajó más, limitando medidores y rehabilitaciones. Crítica a barcazas de Karpowership: kWh a 24 centavos, versus 8 en hidroeléctricas, 9 en solar y 10-11 en gas natural. Antecedentes muestran que Punta Catalina, con 700 MW, estabiliza el sistema pese controversias ambientales resueltas con controles modernos.
- Pérdidas técnicas: Deficiencias en equipos.
- Pérdidas no técnicas: Hurto y medición inadecuada.
- Usuarios sin medidores: +500,000.
Históricamente, el sector arrastra déficits desde 2020. Datos del Banco Central confirman subsidios crecientes, impactando presupuestos. Expertos coinciden en necesidad de reforma: planificación y auditorías transparentes.
Gómez defiende Punta Catalina como logro clave y urge reforma estructural. El colapso financiero progresivo del sistema eléctrico exige acción para servicio confiable y costos razonables, protegiendo finanzas públicas y contribuyentes.

