Francisco Domínguez Brito, aspirante presidencial del PLD y exministro de Trabajo, lanzó una dura crítica contra el clientelismo con botellas del PRM. En medio de tensiones globales por el alza del petróleo, que hoy supera los 85 dólares por barril según reportes de la OPEP, el país enfrenta la necesidad de disciplina fiscal. En cambio, el gobierno ha priorizado contratar miles de empleados públicos sin funciones reales, conocidos como botellas.
Aumento explosivo de la nómina pública
La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales registra un incremento de 151.310 empleados en la seguridad social entre 2019 y 2025. Esta cifra, verificada en informes oficiales, excluye contrataciones informales y temporales, que disparan el gasto real. Economistas como el Centro de Estudios Económicos (CEI-RD) estiman un costo adicional de entre RD$120.000 y RD$200.000 millones anuales en remuneraciones, comparado con 2019. Ese dinero se desvía de inversión en educación e infraestructura clave.
Impacto del clientelismo con botellas del PRM en la economía
Históricamente, el clientelismo con botellas del PRM remite a prácticas arraigadas en la política dominicana desde los 90, cuando nóminas partidarias se inflaban para lealtades electorales. Domínguez Brito advierte que este gasto corriente improductivo deja al Estado sin margen para crisis. Con precios del petróleo volátiles —subiendo 15% en lo que va de 2026 por conflictos en Oriente Medio—, República Dominicana sufre alzas en transporte y producción. Expertos del Banco Central confirman que el gasto público en salarios ya absorbe el 45% del presupuesto nacional.
Riesgos para la estabilidad nacional
- Despilfarro limita respuesta a shocks externos como la inflación energética.
- Falta de eficiencia frena la transición a energías renovables, vital para el país caribeño.
- Presión fiscal amenaza calificaciones crediticias, según Moody’s.
«Eso tiene que terminar. Nos van a llevar a la ruina», alertó Domínguez Brito.
El exsenador urge priorizar capital humano y productividad sobre dádivas políticas. En un contexto donde el FMI recomienda recortes al gasto no esencial, el clientelismo con botellas del PRM expone vulnerabilidades profundas. República Dominicana requiere un liderazgo enfocado en sostenibilidad, no en campañas perpetuas.

