Santo Domingo.- El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió mantener su tasa monetaria de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual tras su reunión de noviembre de 2025. Esta medida busca contener las recientes presiones inflacionarias y responder a la alta liquidez que persiste en el sistema financiero dominicano.
La tasa monetaria de política monetaria es un instrumento clave de control macroeconómico. En esta ocasión, el BCRD mantuvo también estable la tasa para la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) en 5.75 % anual y la tasa de depósitos remunerados (Overnight) en 4.50 %, consolidando un marco monetario que favorece el equilibrio financiero.
La persistencia de presiones inflacionarias, en gran medida influenciadas por choques externos y el impacto de eventos climáticos como la tormenta Melissa, especialmente en los precios de los alimentos, fundamentó esta decisión. El banco afirmó que el mecanismo de transmisión de la política monetaria continúa operando eficientemente, aunque los niveles de liquidez elevados impulsan condiciones financieras más favorables para el crédito y la inversión.
Contexto global y regional que influye en la política monetaria local
En el plano internacional, las perspectivas económicas de Estados Unidos, el principal socio comercial y financiero, muestran un crecimiento moderado proyectado en 2.0 % para 2025, con inflación al 3.0 %, por encima del objetivo del 2.0 % establecido por la Reserva Federal (Fed). El mercado laboral estadounidense evidencia señales de desaceleración, reflejado en un aumento del desempleo al 4.4 % en septiembre. Esta realidad llevó a la Fed a reducir su tasa de interés de referencia en 50 puntos básicos desde septiembre para dinamizar la economía.
Por otro lado, la Zona Euro prevé un crecimiento económico más débil, de solo 1.3 % en 2025, afectada por la incertidumbre geopolítica y las tensiones comerciales. La inflación europea se mantiene cerca del 2.1 %. Mientras tanto, en América Latina, la mayoría de los bancos centrales han ajustado sus tasas de política monetaria a la baja para fomentar la demanda interna frente a condiciones financieras externas más favorables, con un crecimiento regional proyectado en 2.2 %.
Implicaciones económicas para la República Dominicana
La decisión del BCRD de mantener la tasa monetaria en 5.25 % refleja un equilibrio delicado entre el control de la inflación y el estímulo a la actividad económica. En un contexto donde la alta liquidez podría incidir en presiones inflacionarias adicionales, el banco opta por una política monetaria prudente, evitando incrementos que podrían afectar el crédito y la inversión.
Además, este escenario exige una vigilancia estrecha del desarrollo económico y los impactos externos. El sector agrícola en particular sigue muy expuesto a eventos climáticos, que afectan no solo la producción local sino también los precios al consumidor, lo que presiona la inflación alimentaria, un componente decisivo en el índice general de precios al consumidor.
Previsión y próximos desafíos
El BCRD mantiene la expectativa de que el mecanismo de transmisión funciona, pero advierte que la inflación seguirá siendo monitoreada de cerca, especialmente ante posibles choques adicionales o cambios en el entorno internacional. La liquidez elevada puede contribuir a un entorno financiero favorable, pero implica riesgos potenciales para la estabilidad de precios.
La continuidad de la tasa monetaria en 5.25 % ejemplifica la búsqueda de un equilibrio entre contención inflacionaria y soporte a la economía dominicana, en un año marcado por incertidumbre económica global. Este ajuste refleja además la madurez creciente de la política monetaria dominicana en un contexto regional complejo.
Por tanto, la tasa monetaria permanece como un referente vital para el seguimiento económico, la toma de decisiones financieras y la estabilidad macroeconómica del país, configurando las condiciones para el cierre del año 2025 y la planificación para 2026.

