Los Premios de Cine de la Academia Británica, conocidos como BAFTA, y la BBC emitieron disculpas públicas tras un insulto racial captado en vivo durante la ceremonia del domingo en el Royal Festival Hall de Londres. El episodio ocurrió mientras Michael B. Jordan y Delroy Lindo, protagonistas negros de la película Sinners, presentaban el galardón a mejores efectos visuales.
El origen del insulto racial: un tic involuntario
El insulto racial, una palabra altamente ofensiva, fue gritado por John Davidson, activista escocés con síndrome de Tourette. Davidson, quien inspiró la nominada I Swear –ganadora de dos BAFTA, incluido mejor actor para Robert Aramayo–, se mostró “profundamente mortificado”. Explicó que sus tics no reflejan sus creencias y abandonó el auditorio temprano por la angustia causada.
El presentador Alan Cumming alertó previamente al público sobre la presencia de Davidson y se disculpó in situ por el “lenguaje fuerte y ofensivo”, aclarando que los tics son involuntarios.
Reacciones institucionales al insulto racial
Disculpas de BAFTA y BBC
La Academia Británica de Cine y Televisión lamentó el “lenguaje ofensivo que conlleva trauma y dolor incomparables”, elogiando la “dignidad y profesionalismo” de Jordan y Lindo. La BBC, que transmitió la gala dos horas después, falló en editar el insulto racial a tiempo; el contenido se retiró de iPlayer y se anunció su corrección.
Defensa del síndrome de Tourette
Tourettes Action urgió comprensión: “Los tics son involuntarios y no reflejan intenciones”, según su directora Emma McNally. Este trastorno neurológico provoca movimientos o sonidos repentinos, agravados por ansiedad. La Asociación Estadounidense del Síndrome de Tourette indica que el 10-15% de afectados experimentan coprolalia, tics vocales con palabras inaceptables.
- Estadística clave: Afecta a 1 de cada 160 niños, según los NIH.
- Contexto: Tics suprimidos generan tensión acumulada.
Representantes de Sinners no comentaron. Este suceso resalta la intersección entre discapacidad y sensibilidad racial en eventos públicos como los BAFTA. El insulto racial involuntario genera debate sobre inclusión y edición en transmisiones en vivo, recordando casos previos de tics en medios británicos.

