Los ataques rusos masivos contra la infraestructura energética han sumido a gran parte de Kiev en la oscuridad y el frío extremo. Este martes, con temperaturas rondando los 13 grados bajo cero, amplias zonas de la capital ucraniana quedaron sin suministro eléctrico, agua potable ni calefacción, según confirmaron autoridades locales.
Orilla oriental del Dniéper, la más damnificada
El alcalde Vitali Klitschko y el jefe de la administración militar regional, Timur Tkachenko, detallaron que la orilla oriental del río Dniéper sufrió los mayores impactos. Unos 5.635 bloques de viviendas perdieron calefacción, afectando a decenas de miles de residentes. Klitschko precisó que cerca del 80% de estos edificios había recuperado la electricidad apenas días antes, tras otro de los ataques rusos del viernes previo.
Tercer ataque ruso en diez días agrava la crisis
Este bombardeo, alertado por la Fuerza Aérea ucraniana vía Telegram sobre drones y misiles balísticos, marca el tercer asalto masivo a la red energética de Kiev en solo diez días. El 9 de enero, un ataque similar dejó la ciudad sin luz y calor por casi tres días, justo al inicio de esta ola de frío intensa. El presidente Volodímir Zelenski había advertido de planes rusos para intensificar los golpes y maximizar el sufrimiento invernal.
Contexto histórico de los ataques rusos a la energía ucraniana
Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, la infraestructura energética ha sido blanco recurrente. Según reportes de la ONU, más del 50% de la capacidad generadora ucraniana ha sido destruida, dejando a millones vulnerables cada invierno. Expertos en defensa, como los del Instituto para el Estudio de la Guerra, señalan que estos ataques rusos buscan forzar concesiones en las negociaciones de paz al generar caos civil.
- Febrero 2022: Primeros misiles contra plantas térmicas.
- Invierno 2023-2024: Pérdidas del 40% en generación eléctrica.
- Enero 2026: Refuerzo ucraniano con misiles antiaéreos occidentales para contrarrestar amenazas.
Ucrania recibió recientemente un lote clave de defensas aéreas para mitigar futuros ataques rusos. Sin embargo, la ola de frío complica las reparaciones, con pronósticos de más nevadas que retrasan la restauración de servicios.
Los ataques rusos no solo cortan suministros esenciales, sino que exponen la fragilidad de Kiev ante el invierno. Autoridades urgen a la población a conservar energía mientras equipos trabajan contrarreloj.

