arruinados a productores y comerciantes fue la expresión usada por Leonel Fernández para describir la situación económica que, según dijo, atraviesan sectores productivos de Sánchez Ramírez bajo la gestión del PRM.
El expresidente y líder de la Fuerza del Pueblo hizo la denuncia durante un recorrido por comunidades de la provincia, donde sostuvo encuentros con agricultores, comerciantes, pequeños empresarios y dirigentes comunitarios. Su mensaje giró en torno al abandono del campo, el encarecimiento de costos y la caída del consumo en los pueblos del interior.
arruinados a productores y comerciantes: la queja en Sánchez Ramírez
Fernández afirmó que escuchó reclamos de productores de arroz, cacao y piña, además de operadores de maquinaria agrícola que, según relató, llevan años sin cobrar por servicios prestados al Estado. Esa versión, de ser confirmada, reflejaría un problema de liquidez y retrasos administrativos que afecta directamente a economías locales muy dependientes del sector agrícola.
“Están prácticamente en quiebra”, dijo el exmandatario al insistir en que la provincia vive una contracción visible en la circulación de dinero. También señaló que el impacto no se limita al campo, sino que golpea a colmados, supermercados y negocios medianos que dependen del movimiento diario de los trabajadores y productores.
Campo, comercio y presión económica
Durante su visita al municipio de Cotuí, Fernández se reunió con el propietario de un supermercado local, quien le aseguró que la venta ha bajado de forma notable y que la capacidad de compra de la población se ha reducido. Ese testimonio coincide con el discurso opositor de que el deterioro económico se siente con más fuerza en provincias agrícolas que en los grandes centros urbanos.
En un contexto nacional marcado por debates sobre inflación, poder adquisitivo y gasto público, el tema de los atrasos a contratistas agrícolas y el apoyo al campo suele convertirse en un punto sensible para cualquier administración. En zonas donde la agricultura mueve empleo indirecto, una caída en la producción o en los pagos oficiales puede tener efectos en cadena sobre transporte, comercio y servicios.
El peso de la agricultura en la provincia
Sánchez Ramírez tiene una economía muy vinculada a la producción agrícola, especialmente arroz y piña, por lo que cualquier trastorno en ese circuito impacta a familias enteras. Fernández defendió que la piña de la zona tiene potencial de exportación y prometió que un eventual gobierno suyo respaldaría a los productores para elevar productividad y calidad.
“Cuando en Japón, Corea, Israel o Estados Unidos consuman esa piña, sabrán que es de Sánchez Ramírez”, afirmó.
Más allá de la arenga política, el mensaje busca capitalizar el malestar económico en un territorio donde la agricultura y el comercio local siguen siendo la base de la vida cotidiana. En ese terreno, la expresión arruinados a productores y comerciantes quedó como el eje de una visita que mezcló denuncia, contacto social y proyección electoral.
Juramentaciones y mensaje de expansión
La jornada también incluyó la juramentación de nuevos dirigentes, empresarios y educadores en la Fuerza del Pueblo, entre ellos una profesora, un arquitecto y varios emprendedores. La organización presentó esas incorporaciones como señal de crecimiento en la provincia.
Con ese acto, Fernández no solo reforzó su crítica al gobierno, sino que intentó mostrar músculo político en una zona donde el malestar económico, según su diagnóstico, está alimentando el respaldo a su partido. El recorrido continuará por otras demarcaciones del país, mientras la discusión sobre el campo y el comercio vuelve a colocarse en el centro del debate.
La frase arruinados a productores y comerciantes resume la denuncia con la que Fernández buscó conectar el descontento local con la situación nacional, especialmente en comunidades donde el dinero circula menos y la presión sobre el campo y el comercio ya se siente a diario.

