La salida de Andrés Vander Horst como jefe estratégico del proyecto presidencial de Carolina Mejía abrió una nueva lectura dentro del tablero político interno del oficialismo. Para Kalil Michel, ese movimiento no luce administrativo, sino como una señal que impacta directamente la fuerza de Carolina Mejía y reordena tensiones alrededor de David Collado.
El comunicador sostuvo que la salida de Andrés Vander Horst ocurre en un momento de crecimiento de la alcaldesa del Distrito Nacional en distintas zonas del país. Desde esa óptica, el cambio envía un mensaje político que trasciende la estructura de campaña y se mete de lleno en la disputa por el liderazgo interno.
La salida de Andrés Vander Horst y su lectura política
Según Kalil Michel, la salida de Andrés Vander Horst no debe verse como un relevo rutinario. Su planteamiento es que el movimiento afecta la imagen de Carolina Mejía y puede interpretarse como una maniobra para favorecer a David Collado dentro de la competencia por la candidatura oficialista.
Michel también vinculó este caso con otros cambios recientes en figuras cercanas a la dirigente del PRM. En su versión, la secuencia de sustituciones alimenta la percepción de que se está reduciendo espacio al entorno político de Carolina Mejía.
Carolina Mejía, David Collado y el equilibrio interno
El punto más sensible de la discusión es el impacto sobre la unidad del partido. La salida de Andrés Vander Horst se produce en medio de especulaciones sobre quién terminará consolidando mayor respaldo dentro de la estructura oficialista. Para Kalil Michel, forzar definiciones desde el poder podría terminar debilitando el proyecto común.
Su análisis se apoya en un antecedente conocido de la política dominicana: cuando los procesos internos se perciben demasiado dirigidos desde arriba, suelen generar resistencias y fracturas. Esa lógica, según su lectura, podría terminar afectando tanto a Carolina Mejía como al propio David Collado.
Un mensaje que trasciende la designación
La discusión alrededor de la salida de Andrés Vander Horst no solo gira en torno a nombres, sino también a señales de poder. En la política dominicana, los cambios en equipos estratégicos suelen interpretarse como movimientos con doble fondo: reorganización interna, redefinición de alianzas y medición de fuerzas.
Por eso, la salida de Andrés Vander Horst sigue generando ruido en el escenario político. Más que un cambio aislado, el caso reaviva el debate sobre hasta dónde llegará la competencia entre Carolina Mejía y David Collado dentro del oficialismo y cómo esas decisiones podrían influir en la carrera presidencial.
Kalil Michel resumió esa lectura al insistir en que la salida de Andrés Vander Horst impacta de forma directa la fuerza de Carolina Mejía y complica el equilibrio interno alrededor de David Collado.

