Amnistía Internacional niega que haitianos saturen hospitales en República Dominicana y acusa al gobierno de utilizar este argumento como excusa para esquivar la responsabilidad de la baja inversión pública en salud. Según el reciente informe de la organización, los pacientes haitianos no representan una carga significativa para el sistema sanitario. El reporte enfatiza que el verdadero problema no es la presión migratoria, sino la inversión insuficiente del Estado dominicano, que apenas destina el 2.7% del PIB al sector salud, menos de la mitad del 6% recomendado por la OMS.
Contexto regional y cifras oficiales sobre pacientes haitianos
El análisis de Amnistía Internacional niega que haitianos saturen hospitales se apoya en estadísticas oficiales y datos de la Organización Mundial de la Salud. República Dominicana figura entre los países con menor porcentaje de gasto público en salud de América Latina y el Caribe. De acuerdo con el Servicio Nacional de Salud (SNS), solo el 7.9% de las consultas y el 14.8% de las hospitalizaciones corresponden a haitianos en todo el país. Incluso en provincias fronterizas donde ese porcentaje es superior, no representan más del 2% del total nacional.
Impacto y alcance del protocolo migratorio en hospitales
En vez de fortalecer la salud pública, el gobierno instauró un protocolo migratorio que, según el informe, condiciona la atención y expone a mujeres embarazadas y pacientes haitianos a detenciones o deportaciones tras recibir servicios médicos. Amnistía Internacional niega que haitianos saturen hospitales y señala que estas medidas generan miedo, desalientan la búsqueda de atención y agravan el acceso desigual a la salud, en abierto incumplimiento de los tratados internacionales firmados por el país.
Partos, atención maternal y efectos de la política migratoria
Tanto las autoridades oficiales como varios medios han asociado el aumento en el porcentaje de partos de mujeres haitianas con una supuesta “invasión”. Sin embargo, el análisis demuestra que se trata de una reducción sostenida en los partos de mujeres dominicanas y no de un incremento en el número absoluto de nacimientos de haitianas. Amnistía Internacional niega que haitianos saturen hospitales y argumenta que esta situación no representa presión adicional para el sistema hospitalario.
Desigualdades estructurales y derechos humanos
Las políticas vigentes han intensificado situaciones de discriminación. Diversos testimonios recogidos por Amnistía Internacional indican casos de rechazos, comentarios racistas y temor a buscar atención vital por miedo a deportaciones. Mujeres haitianas y de ascendencia haitiana reportan partos en sus hogares sin asistencia por miedo, acrecentando riesgos de mortalidad materna y neonatal. Estas prácticas, según las conclusiones y las normas internacionales, constituyen barreras ilegítimas al derecho a la salud y contradicen obligaciones asumidas en los tratados de derechos humanos.
Recomendaciones y exigencia internacional
La directora para las Américas de Amnistía Internacional, Ana Piquer, urge al gobierno a derogar de inmediato todas las medidas que disuadan a cualquier persona de acudir a un hospital. El informe sostiene que para mejorar la situación, la clave no está en culpar a un grupo extranjero, sino en garantizar una inversión médica adecuada y políticas inclusivas. Amnistía Internacional niega que haitianos saturen hospitales y reclama el cese de protocolos discriminatorios que ponen en riesgo la vida y la salud de ciudadanos y migrantes por igual, reiterando la importancia de respetar el derecho universal a la salud.

