El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió eliminar los aranceles del whisky escocés como gesto de buena voluntad tras la reciente visita de Estado del rey Carlos III y la reina Camila. Esta medida busca fortalecer los lazos comerciales con el Reino Unido, en un contexto de tensiones arancelarias globales.
Contexto de la decisión diplomática
Durante su estancia en Washington, los monarcas británicos influyeron en la postura de Trump. El mandatario reconoció que ‘los reyes me convencieron de hacer algo que nadie más había logrado’. Esta acción elimina restricciones que afectaban las exportaciones de whisky escocés, un producto icónico valorado en miles de millones anualmente.
Antecedentes de los aranceles del whisky en la guerra comercial
Los aranceles del whisky surgieron en 2018 como parte de la escalada comercial entre EE.UU. y la Unión Europea. Trump impuso tasas del 25% al acero y aluminio europeos, lo que provocó represalias: la UE aplicó aranceles del whisky bourbon estadounidense, impactando exportaciones por 26.000 millones de euros. Recientemente, Trump amenazó con gravámenes del 200% a vinos y licores europeos si no se revertían esas medidas.
Impacto económico y reacciones
- La industria escocesa celebra la eliminación, ya que el whisky escocés representa el 20% de las exportaciones británicas de bebidas, con ventas superiores a 5.000 millones de libras en 2025.
- Expertos en comercio internacional ven esto como un avance bilateral, aunque persisten disputas con la UE sobre productos como el vino francés y checo.
- Declaraciones oficiales del Reino Unido destacan el rol de la visita real en suavizar posiciones proteccionistas.
Esta movida de Trump contrasta con su línea dura en otros frentes. Mientras la UE mantiene aranceles retaliatorios, el gesto con el Reino Unido post-Brexit abre puertas a acuerdos preferenciales. Analistas señalan que los aranceles del whisky habían dañado a destilerías en Kentucky y Escocia por igual, con pérdidas estimadas en cientos de millones.
En resumen, Trump levanta aranceles del whisky escocés no solo honra la visita de Carlos III, sino que redefine dinámicas comerciales en un mundo de crecientes barreras. Este paso, tomado este jueves en Washington, podría inspirar más concesiones en futuras cumbres.

