PRM y FEDODIM quedaron en el centro de una nueva tensión interna tras el reclamo de sectores oficialistas para que José Ignacio Paliza intervenga de forma urgente en el conflicto por la elección de la Federación Dominicana de Distritos Municipales. La presión crece mientras aumentan las denuncias, las suspicacias y el temor a que el caso derive en una fractura más amplia dentro del partido de gobierno.
La disputa por PRM y FEDODIM se intensificó luego de que el Tribunal Superior Electoral se declarara incompetente para conocer una solicitud de suspensión del proceso. Esa decisión dejó el caso fuera del ámbito contencioso electoral y empujó la salida hacia el terreno político interno, donde la mediación partidaria gana peso.
Dirigentes consultados sostienen que la situación ya no es solo una pugna por una estructura gremial, sino un choque de intereses que puede afectar la imagen de la organización oficialista. En un contexto de competencia interna, PRM y FEDODIM se convirtieron en una prueba de disciplina partidaria y control político.
Tensiones, denuncias y presión sobre Paliza
Las versiones que circulan entre dirigentes apuntan a una asamblea celebrada en Punta Cana marcada por fuertes tensiones y acusaciones cruzadas. También se reportaron maniobras para asegurar apoyos entre votantes, incluyendo denuncias sobre el uso de recursos económicos y la llegada de un grupo en dos helicópteros.
Una de las acusaciones más delicadas habla de ofertas de hasta RD$300,000 a directores de distritos municipales para alterar su voto. Aunque esas denuncias no han sido confirmadas oficialmente por las partes involucradas, han elevado el nivel de alarma alrededor de PRM y FEDODIM.
José Paliza y el intento de contención política
Ante este panorama, varios dirigentes entienden que José Paliza, como presidente del PRM y ministro de la Presidencia, debe asumir la mediación antes de que la disputa escale. La apuesta es evitar confrontaciones mayores, posponer decisiones que profundicen el choque y preservar la unidad interna.
“Lo que está ocurriendo en FEDODIM no puede seguir escalando. Se necesita la intervención de la dirección nacional del partido antes de que ocurra una situación lamentable”, dijo uno de los dirigentes consultados.
El caso pone a prueba la capacidad de arbitraje de José Paliza en un escenario donde PRM y FEDODIM ya no solo representan una elección interna, sino un foco de tensión con impacto político visible.
Qué puede pasar ahora
- Una mediación directa de la dirección nacional del PRM.
- La posible posposición de la asamblea.
- Mayor presión pública sobre los grupos enfrentados.
- Un intento de salida negociada para evitar más daño institucional.
Hasta ahora, ninguna de las facciones ha ofrecido una versión oficial sólida sobre las denuncias, pero el ruido interno sigue creciendo. En ese tablero, PRM y FEDODIM, PRM y FEDODIM, PRM y FEDODIM permanecen como el eje del conflicto, mientras aumenta la expectativa sobre una decisión de José Paliza que permita frenar la crisis antes de que deje heridas más profundas en el oficialismo.

