El Gobierno de Hungría activó este martes un tope precios gasolina y diésel, fijando máximos de 1,54 euros por litro de gasolina 95 y 1,59 euros para diésel. Esta medida responde a las subidas recientes del combustible, impulsadas por la guerra en Oriente Medio y el corte del suministro de crudo ruso a través de Ucrania.
Prohibición de exportaciones y reservas estratégicas
Además del tope precios gasolina, el Ministerio de Economía prohibió la exportación de combustible para priorizar el mercado interno. Solo aplicará a vehículos con matrícula y permisos húngaros; en gasolineras, empleados verificarán la elegibilidad para el “precio protegido”, mostrando dos tarifas simultáneamente.
Paralelamente, se liberan reservas estatales por 45 días, asegurando suministro ante la dependencia histórica de petróleo ruso, que cubre cerca del 80% de las importaciones energéticas del país, según datos de la Agencia Internacional de Energía.
Tope precios gasolina: contexto de la crisis del oleoducto Druzhba
Tensiones con Ucrania y daños en infraestructura
Desde finales de enero, el oleoducto Druzhba, vital para Hungría, sufrió daños en un ataque ruso en territorio ucraniano. El Gobierno de Viktor Orbán acusa a Kiev de bloquear reparaciones por motivos políticos, exacerbando la vulnerabilidad energética. Este ducto transporta crudo desde Rusia, y su interrupción ha elevado costos en Europa Central.
Expertos de la Unión Europea destacan que Hungría, con escasa diversificación, enfrenta presiones únicas. En 2022, medidas similares en la UE incluyeron techos al gas, pero Budapest opta por controles directos en surtidores para mitigar inflación, que ronda el 5% anual según Eurostat.
Impacto en consumidores y gasolineras
- Beneficio local: Conductores húngaros evitan picos de hasta 20% en precios spot.
- Control estricto: Verificación de matrículas previene abusos.
- Duración temporal: 45 días de reservas, con posible extensión si persisten disrupciones.
El tope precios gasolina refleja la estrategia de Orbán para estabilizar la economía doméstica, en un contexto donde el Brent supera los 85 dólares por barril por tensiones geopolíticas. Analistas prevén que esta política podría inspirar a otros países dependientes de Rusia.
En última instancia, este tope precios gasolina busca blindar a los húngaros de volatilidades globales, priorizando soberanía energética en tiempos inciertos.

