La hepatitis C curable es una infección que puede eliminar el virus en más del 95% de los casos cuando se aplica el tratamiento correcto, según advierten especialistas de Mass General Brigham en el marco del Día Mundial contra la Hepatitis (28 de julio). Miles de personas en República Dominicana y el mundo viven con hepatitis C curable sin saberlo, lo que retrasa el diagnóstico y aumenta drásticamente el riesgo de desarrollar cirrosis y cáncer hepático.
¿Por qué la hepatitis C curable es tan silenciosa?
La infección por el virus de la hepatitis C (VHC) suele ser asintomática durante años. Muchos pacientes no presentan síntomas hasta que la enfermedad ha causado daño hepático irreversible. Esto convierte a la hepatitis C curable en un desafío de salud pública: sin pruebas de.screening, la mayoría de los casos se detectan demasiado tarde.
Factores de riesgo principales
- Compartir objetos para inyectar drogas
- Uso de artículos personales contaminados (cepillos de dientes, cortaúñas)
- Sexo sin protección con personas infectadas
- Transfusiones de sangre antes de 1992
Tratamiento moderno: la hepatitis C curable en 12 a 24 semanas
Los nuevos antivíricos de acción directa (AAD) pangenotípicos permiten curar la hepatitis C curable en tratamientos breves de 12 a 24 semanas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos medicamentos orales tienen pocos efectos secundarios y son eficaces contra todos los genotipos del virus.
Tasas de éxito comprobadas
Estudios internacionales confirman que la hepatitis C curable tiene tasas de respuesta viral sostenida (RVS) superiores al 95%, con más del 99% de los pacientes que permanecen negativos al ARN del VHC años después del tratamiento. La combinación de daclatasvir y sofosbuvir, por ejemplo, alcanza una eficacia de curación de 90-95% para todos los genotipos.
Prevención y diagnóstico: claves para aprovechar la hepatitis C curable
La OMS recomienda que todas las personas se hagan la prueba de hepatitis C al menos una vez en la vida. El diagnóstico temprano es fundamental para garantizar que la hepatitis C curable se trata antes de que progrese a complicaciones graves.
En conclusión, la hepatitis C curable representa uno de los avances más importantes en salud hepática moderna. Con acceso universal a tratamiento, la infección puede eliminarse completamente, pero la falta de screening mantiene en riesgo miles de personas que viven sin saber que tienen el virus.

