El economista Haivanjoe Ng Cortiñas cuestiona la capacidad de República Dominicana para enfrentar las alzas del petróleo y combustibles. Sus declaraciones contrastan con el optimismo del Ministerio de Hacienda, que asegura solvencia fiscal, mientras el gobernador del Banco Central pide prudencia ante la inflación global.
Presiones fiscales y subsidios al límite
Las alzas del petróleo, impulsadas por tensiones en el Golfo Pérsico, elevan la factura energética de importadores como República Dominicana. El subsidio semanal a combustibles supera los RD$1,100 millones, con un margen de solo 11 a 15 semanas según el escenario. El Presupuesto 2026 estimó el crudo en US$48.9 por barril, lejos de cotizaciones actuales que rondan los US$80, según datos del mercado internacional verificados esta semana.
Ng Cortiñas destaca un déficit fiscal del 3.2% del PIB y alta rigidez en gastos, con intereses absorbiendo gran parte de ingresos. « Sostener subsidios elevados implica presiones sobre finanzas públicas », enfatiza, recordando que cada peso en energía resta inversión en desarrollo.
Impacto en hogares: inflación y liquidez en baja
La población enfrenta el golpe directo. La inflación de alimentos alcanza 7.15% interanual, con 54.1% de empleo informal. Más de 5 millones de trabajadores no cubren la canasta básica de quintiles pobres, y 8 millones fallan en la media nacional. La liquidez cayó 3.6% en un mes, de RD$272 mil millones a RD$262 mil millones.
- Crecimiento proyectado baja de 4.5% a 4.0%.
- Inflación podría superar 5%, rompiendo meta del Banco Central.
- Presiones cambiarias y efectos de segunda ronda amplifican costos.
Alzas del petróleo: ¿Cuánto sacrificarán hogares y Estado?
Históricamente, República Dominicana ha lidiado con shocks petroleros, como en 2008 cuando el crudo superó US$140 y disparó inflación al 33%. Hoy, expertos del Banco Central coinciden en riesgos, pero el gobierno prioriza contención parcial. Ng Cortiñas insiste: el debate va más allá de reservas; se trata de costos sociales.
El problema no es solo estatal, sino si la población resiste las alzas del petróleo y combustibles, con empleo informal y liquidez menguante.
En contexto actual, con tensiones geopolíticas persistentes, urge una estrategia fiscal realista. Las alzas del petróleo no son especulativas, sino estructurales, y demandan prudencia en todos los frentes para mitigar el impacto en el bolsillo dominicano.
